Protección a la niñez: una responsabilidad urgente
El estudio estructural de la edificación reveló que la construcción no cumple con la norma sismo resistente NSR 2010 y que el suelo presenta fallas que comprometen su estabilidad. El informe técnico fue entregado a la Secretaría de Educación Departamental y a la Gobernación de Norte de Santander, pero, cinco años después, aún no se ha materializado ninguna intervención.
El personero de Ocaña, abogado Jorge Armando Bohórquez, acompañó el plantón y anunció que se solicitará un nuevo concepto técnico para viabilizar la recuperación del edificio. “Es fundamental restaurar esta sede para garantizar el acceso a la educación de cientos de niños que actualmente no tienen cupo. Vamos a revisar las acciones legales pertinentes y dialogaremos con el gobernador William Villamizar para gestionar los recursos necesarios y mitigar la socavación”, enfatizó Bohórquez.
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En una reciente visita de ingenieros, se constató que la edificación no presenta grietas visibles en las paredes, lo que abre la posibilidad de una intervención que permita su reapertura. El rector Alonso Montagut Navas asegura que el deterioro no es progresivo y que, con voluntad política, la escuela puede volver a operar. “La estructura amenaza ruinas, pero es Ocaña la que pierde un espacio vital. Esta escuela es parte del patrimonio educativo de la región y su recuperación es una necesidad impostergable”, concluyó.
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