Por su parte, George Quintero, secretario de Seguridad Ciudadana del departamento, expresó que “la preocupación es grande, porque las cosas en el territorio no están bien”.
El mayor temor de esta operación es porque las personas ni siquiera van a llegar a sus casas sino que, como lo dijo Pallares, se van a ubicar en un refugio en la vereda Beltrania, Tibú, municipio donde el número de desplazados es de 8.900 y 9.651 confinados.
Lea más:La Playa de Belén, entre los pueblos más atractivos de Colombia para visitar en Semana Santa
En este contexto, el general Mario Contreras, comandante de la Brigada 30 del Ejército y designado comandante militar para la región del Catatumbo dentro del marco del Estado de Conmoción Interior, señaló que la acción es desacertada, porque en el lugar donde esperan establecerse se han registrado combates entre grupos armados y la propia fuerza pública.
Sin embargo, “aunque se trate de una acción improvisada, debemos responder a nuestra misionalidad y brindar la debida seguridad a estas personas que se desplazaron hasta allá”, señaló Contreras.
Reconoció que la tarea será compleja, toda vez que las fuerzas militares no están en capacidad de anticipar o repeler los ataques con drones, que se han convertido en la nueva modalidad de estos grupos armados.
En contraste con la preocupación de la institucionalidad local, el presidente Gustavo Petro reaccionó de manera favorable en su cuenta X a la noticia del retorno al Catatumbo, destacándola como un logro de la conmoción interior.
“La conmoción interior está rindiendo frutos: congelada la ofensiva militar del ELN. Aunque se alista al ataque. Posibilidad de finiquitar el proceso de paz con el frente 33; más de 7.500 hectáreas de hoja de coca inscritas en el programa de pagos por erradicación voluntaria y empieza el retorno del campesinado a sus zonas”, dijo el presidente.
Presión de fuerzas externas
La Opinión conoció que la repentina decisión de comenzar el regreso al Catatumbo no obedece necesariamente a una determinación propia de los habitantes desplazados de esta región, sino que es una acción condicionada por las presiones a las que estarían siendo sometidos.
Lea más: Docentes de Cúcuta vuelven a las calles: piden mejoras en salud y prestaciones sociales
Una de las principales motivaciones para el regreso, serían las constantes amenazas de no recibir las ayudas prometidas por la oferta institucional nacional de no encontrarse en territorio.
Estas acciones de constreñimiento ya habrían sido detectadas y están generando un profundo rechazo entre autoridades gubernamentales, que aseguran que a estas personas las están llevando de “gancho ciego” a una zona todavía muy conflictiva.
Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en https://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion .