Hace cinco años, los gremios de Norte de Santander y Táchira, principalmente Fedecámaras, ideaban la creación del Consejo Binacional Intergremial, que se encargaría de buscar una salida al cierre de la frontera entre Colombia y Venezuela, que en ese entonces, 2020, cumplía cinco años. Pero la llegada de la pandemia de COVID-19 interrumpió los planes.
Sin embargo, ayer, se materializó ese propósito en la Cámara de Comercio de Cúcuta. Los representantes de varias organizaciones firmaron el memorando con el que dieron vida a esa institución macro.
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El director de la Región Oriente de la Cámara Colombo Venezolana (CCV), Víctor Méndez, indicó que hay una meta clara: buscar soluciones a los cuellos de botella o fallas que impiden que las relaciones comerciales sean más ágiles y se acelere el crecimiento.
“Pese a todas las dificultades que hemos tenido, el comercio ha venido aumentando. Vemos una posibilidad de que crezca mucho más, si trabajamos unidos en esos cuellos de botella. Bajo este Consejo Binacional vamos a tener una interlocución con los gobiernos. Hay mucho optimismo, porque si el comercio crece en este primer trimestre del año, como vemos, es porque hay un buen futuro”, afirmó Méndez.
Para el presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio, Sergio Castillo, esta es una gran apuesta para tratar distintos temas: el migratorio, el tránsito de vehículos, el impulso del turismo y la integración binacional, y uno muy relevante, que es un “mecanismo de pagos que permita la recuperación de la confianza entre empresarios de ambos lados de la frontera”.
Básculas y ventanilla única
Víctor Méndez recordó que una de sus peticiones desde hace tiempo son las ventanillas únicas, debido a que estas facilitarán los procesos, pues, tramitar un documento en Bogotá o Caracas es dispendioso, costoso y más demorado. Al tener estas oficinas, todos los sistemas informativos se pueden trabajar vía internet, en busca de una frontera más dinámica.

La presidenta de la Federación Colombiana de Agentes Logísticos en Comercio Internacional (Fitac), Sandra Inés Guzmán, manifestó que otro de los problemas que persiste, tras la inauguración del puente Atanasio Girardot, el 1 de enero de 2023, es la no instalación de las dos básculas (exportación e importación).
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“Primero, no sabían cuál entidad las instalaba, si la DIAN o Invías. En una de las reuniones se concertó que debía hacerlo la DIAN. Luego, al revisar el Plan de Ordenamiento Territorial (POT), resultó que el sitio que está marcado como ‘Báscula’ no está habilitado para tal fin en su uso de suelo. Por eso les dije que se usaran básculas móviles, de las que utiliza Invías, porque no hay necesidad de cavar para enterrar una infraestructura”, agregó.
Guzmán destacó que están a la espera de que eso se decida, lo cual es urgente, porque el comercio crece cada día. Las ventas de mercancías que salen por ese paso binacional tienen su báscula en el parqueadero de Banderas, que está en la vía hacia la cárcel de Cúcuta, muy lejos del puente.
La líder gremial recalcó que hace falta voluntad política para resolver esta situación, la cual generará confianza para que más empresas de logística abran sus almacenes en la ciudad. Actualmente, solo está Alpopular, debido a que Almaviva cerró y la Zona Franca no se da abasto para las operaciones.
“No hay todavía credibilidad. Las agencias de aduanas son como golondrinas: vienen, hacen el trámite y se regresan”, afirmó Sandra Guzmán, quien precisó que en Cúcuta hay 11 agencias federadas.
Más desarrollo fronterizo
El presidente de Fedecámaras Táchira, Maximiliano Vásquez, indicó que vieron la necesidad de articular los esfuerzos entre los gremios de las regiones para llamar la atención sobre los problemas del empresariado de la frontera.
“Somos los empresarios quienes podemos identificar las soluciones, para proponerlas. Este Consejo Binacional es bien importante en aras de incrementar las operaciones comerciales, la generación de empleo y mejorar el nivel de vida de nuestra población”.
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El gerente para el Desarrollo Fronterizo de la Cámara de Integración Económica Venezolana-Colombiana (Cavecol) en Táchira, Tulio Ramírez, dijo que espera que, con la conformación de esta instancia intergremial, puedan influir más en los Estados para impulsar las relaciones comerciales.
“El fin de este esfuerzo es trabajar por todos los sectores productivos y promover el desarrollo de la frontera. Si crece Táchira, Norte de Santander también; si se desarrolla Norte de Santander, pues, Táchira también”, apuntó.
El director de la Asociación de Auxiliares Aduaneros del Táchira (Asoata), Nelson Ureña, igualmente, ve con buenos ojos esta iniciativa, porque la reapertura de la frontera ha hecho resurgir la dinámica aduanera y, hoy, cuentan con 17 depósitos (48.000 metros cuadrados) y 64 agencias, que generan 1.000 empleos.
Ureña informó que hay una infraestructura que pocas zonas de frontera tienen, por lo que el Consejo Binacional ayudará a aprovechar el potencial. “A veces hemos luchado de manera separada. Esto nos permite coordinar acciones que vayan en nuestro beneficio, sobre todo en el movimiento comercial e integracionista que tenemos en esta zona”, añadió.
El director de Asoata aseguró que no importa que esta instancia se cree luego de tantos años, lo fundamental es que ahora hay un espacio para que se hagan propuestas conjuntas ante dos gobiernos.
El dato
En 2024, el comercio binacional fue de US$1.122,8 millones, mientras que en el primer bimestre de 2025 alcanzó los US$184,4 millones, un crecimiento de 57,6% respecto al mismo período del año pasado (US$117 millones), según cifras de Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y la DIAN.
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