Este 15 de febrero, la Unidad de Búsqueda realizó la entrega digna del cuerpo del padre Camilo Torres Restrepo, desaparecido en medio de hostilidades ocurridas en 1966. La identificación fue posible tras más de dos años y medio de investigación interdisciplinaria, que incluyó análisis históricos, forenses y genéticos.
El hallazgo se remonta al 19 de junio de 2024, cuando la UBPD recuperó una urna funeraria en un cementerio de Bucaramanga, cuyas características coincidían con antiguos registros militares. Posteriormente, expertos nacionales e internacionales confirmaron que los restos correspondían al sacerdote, tras establecer concordancias biológicas y lesiones compatibles con su muerte en combates ocurridos en San Vicente de Chucurí.
El proceso se fortaleció con pruebas genéticas adelantadas junto al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, que arrojaron una coincidencia concluyente con familiares del religioso.
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La directora de la Unidad, Luz Janeth Forero Martínez, explicó que la identificación se logró mediante una rigurosa triangulación de información histórica, contextual y forense. La entrega se realizó en un acto reservado y simbólico, conforme a los protocolos de dignificación y memoria de la entidad.
El padre Javier Giraldo, quien acompañó el proceso de búsqueda, aseguró que este resultado representa no solo una reparación personal, sino un logro colectivo para miles de familias que aún esperan noticias de sus seres queridos.
Desde la UBPD señalaron que este caso honra la memoria de más de 135.000 personas desaparecidas en el país y reafirma el compromiso del Estado con la búsqueda humanitaria y la verdad.
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