Momentos dramáticos
Habitantes de la zona califican como compleja la situación y solicitan a los grupos armados cesar los hostigamientos, ya que están perdiendo cultivos y animales de corral. Por su parte, el secretario de Gobierno de Ocaña, Hugo Eduardo Guerrero Bayona, solicitó a los altos mandos de la Policía Nacional y del Ejército redoblar esfuerzos para garantizar la protección de la población civil en puntos estratégicos del corredor que conecta los corregimientos de Agua de la Virgen y Pueblo Nuevo con el sur del departamento del Cesar.
Entre tanto, las familias desplazadas rinden declaración ante la Personería y se alojan en viviendas de familiares, mientras la administración municipal habilita un albergue temporal.
A través de la Personería Municipal, la Defensoría del Pueblo y el enlace de la Unidad Local de Víctimas, se realizó un Comité de Justicia Transicional para hacer seguimiento a la situación.
Las autoridades señalaron que, a diferencia de otros conflictos, este enfrentamiento involucra a actores armados como las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada y el Clan del Golfo.
En ese sentido, se adelanta un trabajo interinstitucional para brindar protección a la población de esta zona, cuyos habitantes enfrentan desde hace varios años un litigio jurídico sin resolver por el deslinde territorial. “Muchos de los desplazados no saben si pertenecen al Cesar o a Norte de Santander”, afirmó un líder comunitario que prefirió mantener su identidad en reserva por razones de seguridad.
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Adicionalmente, se activó la ruta para evacuar a los habitantes en riesgo. “Este año ha sido bastante complejo. Han llegado 263 familias provenientes del Catatumbo y, con estos 95 nuevos núcleos, la situación se agrava”, indicó el secretario de Gobierno.