A plena luz del día y en una de las zonas más concurridas de la ciudad, Ellison David López Rueda, conocido como el Chueco, fue asesinado a disparos mientras aguardaba la reparación de su vehículo frente a un taller mecánico. El crimen, cometido con rapidez y sin mediar palabra, dejó más preguntas que respuestas y tiene en vilo a comerciantes y residentes del sector.
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El hecho se registró en la avenida 6 con calle 1N, en el barrio La Merced, una zona automotriz donde la víctima era ampliamente conocida. Solía movilizarse en una antigua camioneta Caribe roja, todoterreno, de placa venezolana MCJ-23B, que con frecuencia ingresaba a distintos talleres por reparaciones.
Según relataron personas cercanas, en la mañana de ayer, 17 de febrero, había pasado por el taller sin levantar sospechas. Saludó a varios conocidos e incluso bromeó con que más tarde regresaría para “dejarles unos trabajos” a los mecánicos. Horas después, esas mismas personas permanecían detrás de la cinta perimetral, observando su cuerpo sin vida y recordando aquel encuentro.
El Chueco se retiró y volvió pasadas las 3:00 de la tarde. Estacionó la camioneta parcialmente sobre el andén y colocó un ladrillo en la rueda trasera para evitar que se moviera. Luego comenzó a manipular algunas piezas del vehículo, pues tenía conocimientos de mecánica.
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La muerte llegó a las 3:40 de la tarde. Una motocicleta Suzuki GN, azul, arribó al sitio con dos hombres a bordo, quienes no dudaron en dispararle. Accionaron el arma al menos en cinco ocasiones, impactándolo de muerte. La mayoría de los disparos se concentraron en la cabeza, haciendo volar la gorra que llevaba puesta.
El hombre se desplomó junto a su camioneta, con las manos y la camiseta manchadas de grasa. Su cuerpo quedó tendido en el asfalto, en un estrecho espacio entre el vehículo y otra motocicleta estacionada en el lugar. La sangre comenzó a mezclarse con el aceite que corría por la calle, mientras los atacantes huían, presuntamente en dirección a la avenida 7.
Algunas personas se acercaron para auxiliarlo, pero confirmaron que no había nada que hacer y dieron aviso a las autoridades. Unidades judiciales realizaron el levantamiento del cuerpo e iniciaron la revisión de cámaras de seguridad para tratar de reconstruir los hechos. Inicialmente no se conoció la identidad del occiso, pero con el pasar de las horas fue identificado plenamente.
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