A partir de la investigación preliminar adelantada en el lugar de los hechos, las autoridades manejan una hipótesis clara sobre lo ocurrido en una zona boscosa ubicada en la parte trasera de las torres Altos de Buenavista, en Villa del Rosario. El doble homicidio perpetrado allí estaría relacionado con el tráfico y consumo de estupefacientes.
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Las víctimas de este episodio de violencia, ocurrido hacia el mediodía de ayer, 11 de enero, fueron identificadas como Luis Esneider Pacheco Prieto, de nacionalidad colombiana, y Audisay Quintero Méndez, venezolano. Ambos eran conocidos en el sector.
Según fuentes judiciales, en el área boscosa se encontraban las dos víctimas junto con un tercer sujeto, aparentemente consumiendo sustancias estupefacientes. Además, portaban un bolso en el que llevaban más droga y dinero, elementos que las autoridades vinculan con la venta de estas sustancias.
Este bolso habría sido la ‘manzana de la discordia’, pues hasta el lugar llegaron sujetos armados que abrieron fuego contra Luis Esneider, conocido como Luisito, y Audisay, quienes quedaron tendidos en el suelo, a pocos metros de distancia uno del otro.
Luisito cayó tras recibir varios disparos frente a un muro de cemento. Vestía prendas deportivas oscuras y portaba un bolso pequeño. El joven quedó tendido sobre un charco de sangre, luego de recibir múltiples impactos, especialmente en la cabeza.
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Por su parte, Audisay quedó acostado boca arriba, justo en el sitio donde se encontraba sentado antes del ataque. Recibió disparos en una pierna, el pecho y la cabeza, heridas que acabaron con su vida de manera inmediata.
En medio del caos, el tercer involucrado habría tomado el bolso, presuntamente cargado con droga y dinero, y huyó del lugar corriendo. Los sicarios también escaparon con rumbo desconocido.
Minutos después, se escucharon los gritos de dolor de los allegados de las víctimas, quienes se acercaron a la escena tras oír los disparos y encontraron a sus seres queridos tendidos en el suelo. Una mujer, visiblemente afectada, se sentó junto al cuerpo de Audisay mientras lloraba desconsoladamente.
Debido al riesgo que representa la zona y a que se trata de un sector donde recientemente se han registrado reiterados atentados del Eln contra la Fuerza Pública, las autoridades desplegaron un operativo especial para la extracción de los cadáveres.
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