En las últimas horas una captura publicada por la Fiscalía levantó el debate público en Cúcuta y su área metropolitana. La protagonista es una mujer, de 63 años, María Margarita Serna Gómez.
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Su figura mayor levantó numerosas opiniones, entre quienes la juzgan por los señalamientos como delincuente, por porte ilegal de armas y receptación, tras ser capturada en un allanamiento con una moto robada y una pistola.
Este medio pudo conversar con la familia de la mujer, que denuncia irregularidades en el operativo de captura y defiende la inocencia de María Margarita, quien ya está de regreso en su casa.
La versión de las autoridades
En el boletín, publicado en la mañana de ayer, se anunciaba la judicialización de la mujer en cumplimiento de una diligencia de allanamiento. El hecho ocurrió el 13 de diciembre del año pasado, según el boletín en el barrio Belén, de Cúcuta, en una vivienda en la que hallaron la moto, una pistola y munición.
Margarita fue judicializada por los dos delitos y aunque no aceptó los cargos, un juez de control de garantías le impuso medida de aseguramiento inicialmente en prisión. A pesar de haber pasado un mes exacto del hecho, el boletín fue publicado apenas ayer, generando un alto revuelo en la ciudadanía.
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¿Una confusión?
Al consultar a la familia, estos dieron una versión completamente diferente de los hechos, aclarando principalmente que María Margarita no es ninguna criminal, solo tuvo “mala suerte”.
Inicialmente, aclararon que los hechos ocurrieron en la casa de la familia, ubicada en la vía a Puerto Santander, en una vivienda aledaña a un parqueadero de su propiedad. Hace bastantes meses, llegó a la familia esa moto negra Suzuki DR150, que trajo consigo la tragedia.
Conducida por un conocido de la familia, llegó el vehículo, el sujeto quería venderles la moto. Sin embargo, no estaban interesados, aunque ante la insistencia del hombre, quien alegó la necesidad del dinero, aceptaron “empeñarla”, dándole un dinero, que debía regresar después para recuperar el vehículo.
Mientras la moto acumulaba polvo en el parqueadero y pasaban los meses, la esperanza de que el dueño volviera se desvaneció, y a finales del año pasado, una hija de María y su esposo decidieron sacarla a la calle, para lavarla. Fue en ese momento –afirman– que alguien la vio y reportó el caso a las autoridades, aparentemente, con conocimiento de que la moto estaba reportada como robada.
Ese 13 de diciembre, los uniformados llegaron con la orden de allanamiento a la vivienda y encontraron únicamente a la mujer, a quien arrestaron como presunta responsable. En la casa, además, encontraron un arma de fuego, con un poco de munición extra.
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Agregaron que esta arma sería propiedad del esposo de ella. Aunque es cierto que no portaba registro para el porte legal, argumentaron que era para casos de defensa propia, al vivir en una zona complicada en temas de seguridad, además para la vigilancia del parqueadero, pero el arma nunca habría sido utilizada por Margarita.
Además, la familia menciona que durante el allanamiento hubo irregularidades, y hay varias pertenencias que desaparecieron de la casa luego del hecho, entre esas, un dinero ahorrado y un par de prendas de oro, que tampoco estarían registrados como material incautado, según contaron.
La situación judicial avanzó y la defensa de la señora pudo cambiar la medida de aseguramiento por casa por cárcel. Un mes después, Margarita ya está en su vivienda, pero ahora se enfrenta a los crueles comentarios en redes sociales.
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