Entre el último mensaje que William Alberto Botía Albarracín envió a su esposa y la noticia de su muerte transcurrieron apenas 30 minutos; media hora que separó la tranquilidad de su hogar de una tragedia que llegó, al inicio, como un rumor.
En ese mensaje, enviado a las 8:16 p.m. del pasado lunes, 20 de abril, avisaba que ya iba por el barrio Cerro Pico, por lo que le faltaban poco menos de cinco minutos para llegar. Sin embargo, no lo logró: la muerte lo alcanzó de una forma confusa y, hasta ahora, inexplicable.
Siga leyendo: El trágico fin de doña Bertha, la 'monedita de oro' del barrio Buenos Aires, en Cúcuta
William regresaba de trabajar, como todos los días, tras una jornada entre aceite de vehículos, sol y polvo. Cuando le faltaban apenas un par de minutos para llegar a casa, avisó a su familia. Al bajarse de la buseta, cerca de la entrada al barrio Alfonso Gómez, donde vivía, cruzó la calle; fue justo al terminar de hacerlo cuando la muerte lo encontró.
Se trataba de una buseta de placa URL-479, en la que se movilizaban únicamente el conductor y su pareja sentimental. El vehículo transitaba, al parecer, a gran velocidad por el Anillo Vial Occidental. Botía, conocido como Guadaña, fue impactado por la espalda en un hecho que aún genera múltiples dudas.
Según varios testigos, Guadaña ya había cruzado completamente la calle y se encontraba sobre el andén cuando la buseta lo golpeó con su parte frontal izquierda. Tras el impacto, el vehículo terminó parcialmente fuera de la vía.
La fuerza del choque hizo que William fuera lanzado varios metros hasta caer sobre el asfalto. La herida en la parte posterior de su cabeza comenzó a sangrar, formando un charco de sangre.
Además: El recorrido mortal de una camioneta cobró cuatro vidas en La Ye de Astilleros, El Zulia
Tras detener la buseta, el conductor descendió rápidamente para verificar lo sucedido. Los testigos se acercaron y, según relatan, este repetía: “se cayó solo”. Sin embargo, las abolladuras en la carrocería evidenciaban que hubo un impacto.
El conductor también aseguró que se movilizaba a 30 kilómetros por hora, pero testigos afirmaron que, como es habitual a esa hora, las busetas transitan a alta velocidad por ese corredor vial.
Algunos intentaron auxiliar a la víctima, pero nada pudieron hacer. Entre el golpe y la caída, las lesiones en su cabeza fueron mortales. Otros llamaron a las autoridades. Pocos lo reconocieron en el momento y, cerca de media hora después, la noticia llegó a su hogar.
La primera reacción de la familia fue de incredulidad. Parecía imposible: habían hablado con él minutos antes. Decidieron dirigirse al lugar, a unas tres cuadras de distancia, y confirmar lo que no querían creer: era William.
El desconsuelo fue inmediato. Lágrimas, gritos y manos en la cabeza marcaron la escena. Incluso después de casi una hora, las autoridades no habían llegado y el tiempo parecía detenido.
También: Daniel y Jhon Carlos, víctimas de despiadado ataque armado en una estación de servicio en Tibú
El cuerpo permanecía en el sitio, la buseta estacionada, y su conductor intentaba dar explicaciones que no convencían a los familiares, devastados por la tragedia.
Tras más de una hora y media, finalmente arribaron unidades de Tránsito y Transporte, quienes realizaron el levantamiento del cadáver y lo trasladaron a Medicina Legal.
Al día siguiente, el ambiente en su vivienda era más pesado y lúgubre. William no salió a trabajar ni se despidió de su familia. En su lugar, sus seres queridos permanecían reunidos en el porche, recordando anécdotas mientras las lágrimas corrían por sus rostros. Una pregunta seguía sin respuesta: ¿cómo ocurrió?
Según la información recopilada por la familia, basada en testimonios, la buseta habría invadido el andén a gran velocidad, golpeando a William por la espalda cuando ya se encontraba prácticamente fuera de la calzada.
Aun así, persisten las dudas sobre cómo el vehículo se salió de la vía sin una causa aparente. El caso quedó en manos de las autoridades, que avanzan en la investigación. En un primer momento intentaron reconstruir los hechos mediante cámaras de seguridad del sector; sin embargo, ninguna habría captado el instante del impacto, por lo que se espera obtener más pruebas.
Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion .