Doble imprudencia letal
El siniestro ocurrió el pasado jueves, 19 de febrero, minutos antes de la medianoche, en el kilómetro 128+300, cerca de la entrada a la vereda Los Vados. De acuerdo con el informe preliminar, Gustavo se movilizaba en una Yamaha MT-09, de placa CSA 26G, mientras que Kevin Jesús Castro Flórez conducía una Honda CBR 650. Ambos transitaban a alta velocidad por ese sector.
La Yamaha avanzaba ligeramente inclinada hacia el costado derecho del carril. Este modelo puede superar los 200 kilómetros por hora, por lo que el tiempo de reacción habría sido mínimo cuando Gustavo advirtió que, de frente, se aproximaba una motocicleta AKT con dos personas a bordo.
Se trataba de Joselín y su acompañante, quienes se desplazaban en una moto negra, presuntamente en contravía y con las luces apagadas. Esta imprudencia, sumada al exceso de velocidad, habría sido determinante en el trágico desenlace.
Tras el impacto, la pareja salió expulsada hacia el costado derecho de la vía, sobre el césped. Joselín cayó cerca de un matorral, junto a su casco, que se destrozó sin poder evitar su muerte. La mujer fue proyectada unos 30 metros más adelante; su cuerpo quedó tendido bocabajo en una zanja, junto a la motocicleta partida en dos, en un trayecto marcado por manchas de aceite.
También: Se la trajeron desde Antioquia: camioneta robada fue recuperada en Cúcuta
Gustavo recorrió la mayor distancia. Tras la colisión, su moto se desvió en diagonal hacia el carril izquierdo, dejando a su paso piezas de la carrocería, marcas en el asfalto y en la tierra del separador. Recorrió más de 100 metros hasta detenerse en la berma.
La Honda, por su parte, sufrió un fuerte golpe frontal que desprendió la farola delantera y causó graves daños en el costado izquierdo y el manubrio, aunque sin comparación con la motocicleta Yamaha, que terminó incinerada.
Según testigos, la gasolina que se derramó del tanque y las chispas producidas por el roce del metal contra el asfalto habrían provocado el incendio. La moto ardió mientras el cuerpo de Gustavo yacía cerca.
El cadáver fue arrastrado lejos de las llamas, pero el fuego alcanzó a dejar marcas en uno de sus zapatos. La luz del incendio iluminaba ese tramo oscuro de la carretera hasta que llegaron amigos y compañeros de Gustavo y Kevin. Este último fue hallado metros más adelante, con lesiones producto del choque y la caída.
Le puede interesar: Atraco de película en la vía a Ocaña: persecución terminó con múltiples choques
“¡No, no, Gordo, no!”, gritaba una mujer que presenció el accidente, implorando que Gustavo reaccionara. Sin embargo, ya no había nada que hacer.
Kevin fue trasladado en ambulancia a un centro asistencial, donde continúa en recuperación. La comunidad recorrió los alrededores con linternas de celulares hasta ubicar los cuerpos de la pareja y alertar a las autoridades.
Posteriormente, realizaron la inspección técnica, el levantamiento de los cadáveres y la inmovilización de las motocicletas, que quedaron bajo custodia de la Policía de Tránsito. Se espera que, además de ser reclamadas por sus familias, puedan ser requeridas por la Fiscalía que ya avanza en el esclarecimiento de este caso.