Durante más de seis años, Taisson Daniel Carrillo Márquez vivió sin preocupación judicial alguna, aunque en el fondo sabía que un episodio de su pasado podía costarle la libertad. Finalmente, en Cúcuta, la justicia lo alcanzó.
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En los primeros días del año, el sujeto transitaba con tranquilidad por la avenida Demetrio Mendoza cuando, a la altura de la calle 6 del barrio San Luis, se encontró con una patrulla de la Policía Metropolitana de Cúcuta (Mecuc).
No se alarmó. Se trataba apenas de uniformados solicitando la revisión de antecedentes, un procedimiento al que ya se había sometido en numerosas ocasiones sin inconvenientes. Sin embargo, esta vez el resultado sorprendería a todos los involucrados.
Al verificar la información en el sistema, el dispositivo arrojó que bajo ese nombre y documento de identidad figuraba una orden de detención internacional, relacionada con un hecho ocurrido en Brasil en 2019. El pasado, finalmente, había alcanzado a Taisson.
El hombre, de 29 años, fue capturado de inmediato y trasladado a las instalaciones de la Mecuc, donde se hizo oficial su detención, a la espera de que Brasil, como país solicitante a través de una notificación roja de la Interpol, determine qué ocurrirá con su situación jurídica.
Taisson había permanecido en libertad todo este tiempo debido a que la orden de captura solo fue expedida el 6 de noviembre, sin que él tuviera conocimiento de ello. Las autoridades lo buscaban por el delito de tráfico internacional de drogas.
"Esta captura refleja el compromiso de la Policía Nacional con la cooperación internacional y la lucha contra el crimen transnacional. Gracias a la articulación con organismos internacionales, logramos poner a disposición de la justicia a una persona requerida por tráfico internacional de drogas. Continuaremos fortaleciendo estas acciones para garantizar la seguridad y el cumplimiento de la ley en nuestro territorio", manifestó al respecto el coronel Jimmy Arley Belalcázar Oñate, comandante encargado de la Mecuc.
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El delito
Por si el paso del tiempo había borrado de su memoria los hechos que se le imputan, una uniformada fue la encargada de recordarle lo ocurrido el 8 de marzo de 2019 en el aeropuerto internacional de Tabatinga, en el estado de Amazonas, Brasil.
Según el expediente, Carrillo Márquez habría llegado al lugar en pleno uso de sus facultades y con 1.225 gramos de clorhidrato de cocaína en su poder. Las autoridades migratorias brasileñas lo capturaron en flagrancia; sin embargo, por razones que aún se desconocen, quedó en libertad.
Posteriormente, decidió regresar a Colombia y, tiempo después, establecerse como residente en el municipio de Ureña, en el estado Táchira (Venezuela), donde se desempeñaba como comerciante, hasta que finalmente fue capturado.
La novedad judicial ya fue notificada al juzgado de Tabatinga, instancia que determinará si Carrillo será entregado a las autoridades brasileñas para continuar con el proceso legal en su contra. Mientras tanto, la Mecuc lo mantendrá bajo custodia de manera provisional.
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