Por tercera vez en su corta vida, Luis Alejandro Carrillo Arcia fue capturado por las autoridades. De origen venezolano, se desconoce si tuvo antecedentes judiciales en su país natal antes de salir de allí.
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Posteriormente fue detenido en Cúcuta y, tras un breve paso por Perú, volvió a ser arrestado. Ahora, nuevamente, Carrillo Arcia fue enviado a prisión en la capital de Norte de Santander, donde ya es considerado un delincuente de alcance internacional.
Esta vez, ocurrió en pleno centro de la ciudad, cuando, en cumplimiento de una orden judicial, las autoridades lo arrestaron junto a Jefferson Manuel Solano Buitrago, ambos señalados como responsables del homicidio de Federico Nieto Oñate Campo.
Con apenas 25 años de edad, fue enviado a prisión, junto a su cómplice, por decisión de un juez de control de garantías por el delito de homicidio agravado, aunque rechazaron los cargos.
Solano, de 31 años, y Carrillo fueron capturados el pasado 9 de enero, en el centro de Cúcuta, por policías de vigilancia, en cumplimiento de la orden judicial, señalados de atacar de muerte a Oñate con armas cortopunzantes.
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En una borrachera
Fue en la noche del 16 de enero de 2021, en la calle 30 con avenida 4, del barrio San Mateo, en plena vía pública. Luego de concluir su jornada laboral como albañil, el hombre decidió tomarse algunas cervezas en ese sitio con compañeros de trabajo.
De repente, con varias botellas vacías, una discusión resultó fatal, no se ha podido establecer el porqué, pero de forma repentina Carillo lo habría atacado en repetidas oportunidades con un destornillador. A pesar de que Oñate, de 31 años, fue trasladado a un centro asistencial, poco después se confirmó su muerte.
El agresor habría escapado corriendo, pero la suerte se le acabó poco después, específicamente 13 cuadras adelante. Las autoridades establecieron su perfil y lo capturaron en la avenida 3 con calle 18 del barrio San Luis.
Por algún motivo, el sujeto recuperó su libertad y salió del país, lo que parecía haber sido su misión incluso desde antes del crimen. “Él (Carrillo) estaba aquí de paso, porque iba para Perú”, relató una testigo del hecho en el trabajo periodístico realizado en ese momento.
Al parecer, él lo logró, aunque no cambió su accionar, pues en el país inca también fue capturado por hurto agravado, luego de, presuntamente, robarle el teléfono a una mujer, tras amenazarla con un objeto contundente. Aun así, recuperó la libertad y tras regresar a Cúcuta, lo capturaron, junto a Solano, quien fue vinculado por la Fiscalía.
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