El diario La Opinión trató de contactar al director del Instituto Departamental de Salud (IDS) de Norte de Santander, Fernando Augusto Álvarez, para indagar sobre cómo se prepara la región frente a este virus. Sin embargo, no hubo respuesta del IDS, a pesar de las llamadas telefónicas y los mensajes vía WhatsApp.
También se intentó, en reiteradas oportunidades, la mediación del departamento de prensa del instituto para obtener la respuesta de Álvarez, pero tampoco fue posible. Se precisó en tres oportunidades que enviarían la información, pero nunca llegó.
¿En qué consiste?
De acuerdo con expertos, el oropouche (OROV) provoca síntomas similares al dengue y el Chikungunya. Explicaron que este patógeno perteneciente a la categoría de arbovirus se transmite principalmente a través de picaduras de mosquitos y del insecto comúnmente conocido como jején.
Además, informaron que no hay evidencia de que se pueda transmitir por otras vías como el contacto de la piel o a través del aire.
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Sobre los síntomas indicaron que pueden durar de cinco a siete días y que incluyen: fiebre, dolores de cabeza, escalofríos, rigidez articular, náuseas, sensibilidad a la luz y vómitos.
También señalaron que la enfermedad puede prolongarse y en ocasiones, derivar en encefalitis o en meningitis aséptica. Lo que extendería su tiempo de recuperación de 2 a 3 semanas.
En relación con el lapso de incubación, desde la picadura del insecto infectado hasta la aparición de los primeros síntomas pueden transcurrir de 3 a 10 días.
Igualmente enfatizaron que el contagio se confirma mediante pruebas de laboratorio, al descartar la presencia de otras afecciones como el dengue, zika, fiebre amarilla y chikungunya.
Laura María Pinilla, médica general, explica que para este virus no existen vacunas ni medicamentos específicos, solamente se trata según la sintomatología que presente el paciente.
Agregó que este diagnóstico se puede hacer mediante pruebas serológicas o “mediante la reacción en cadena de la polimerasa con retrotranscripción previa (RT-PCR)”.
Pinilla recomendó para los contagiados por la enfermedad, además del reposo y la hidratación, el tratamiento con medicamentos que puedan reducir la fiebre y el dolor, evitando el uso de aspirina y otros fármacos como antiinflamatorios no esteroideos, porque estos pueden promover sangrados en el paciente.
La especialista también indicó la importancia de las medidas de protección como: evitar áreas con muchos insectos, drenar las aguas estancadas, usar repelentes y mosquiteros de malla fina, hacer fumigaciones en las zonas con más presencia de mosquitos y mantener limpias los espacios circundantes de las casas.