Resulta siendo una saludable noticia que en dos municipios del área metropolitana de Cúcuta se estén construyendo nuevos hospitales con mayor capacidad de atención y prestación de servicios que terminarán beneficiando a miles de personas.
Para los habitantes de Villa del Rosario y El Zulia esto significa un alivio importante ya que no tendrán que ir al Hospital Erasmo Meoz, porque la apuesta de estas obras es para que la salud alcance una mejor calidad médico-asistencial.
Para el caso del municipio histórico el proyecto en el que la inversión ascenderá a $21.900 millones se tiene programado que en diciembre de este año las obras estén culminadas, aunque faltan detalles que podrían demorar su puesta inmediata en funcionamiento.
Las nuevas instalaciones del Hospital Jorge Cristo Sahium contarán con cuatro bloques principales de consulta externa, procedimientos médicos básicos de primer y segundo nivel y de servicios más complejos de tercer nivel, área de urgencias y un auditorio y tanque subterráneo, entre otros.
El propósito de la nueva infraestructura hospitalaria de esta localidad fronteriza con Venezuela, que ha tenido un incremento población tanto por la migración como por el surgimiento de urbanizaciones en su territorio, es darles cobertura a unas 140.000 personas, como lo tiene calculado la administración municipal.
Como los servicios de salud no se mejoran simplemente con una edificación llena de consultorios y zonas de hospitalización y áreas quirúrgicas, pero sin la respectiva dotación, hay que hacer las urgentes gestiones ante el Ministerio de Salud para que se le entreguen los equipos y elementos necesarios para pueda operar adecuadamente y que en este caso tendrían un valor de entre los $4.000 millones y $5.000 millones.
Y otro aspecto que debe ser tenido presente, el del personal médico y de enfermería, cuya planta, lógicamente deberá ser incrementada para brindarles la atención requerida al mayor flujo de personas que llegarán una vez sea puesto en operación.
Estaba haciendo mucha falta una obra de esta magnitud, porque al fin se logró llegar a entender que Villa del Rosario ha tenido un crecimiento importante que requiere que sus servicios de salud y educativos, por ejemplo, sean vigorizados en esa misma magnitud.
Es que el actual centro hospitalario rosariense ya se había quedado pequeño y ante esa debilidad pues es el hospital de Cúcuta el que termina soportando toda la carga de pacientes y solicitudes de procedimientos especializados, con las consecuentes complicaciones de saturación.
Hacía mucho tiempo que no asistíamos a la sucesión de obras en el campo hospitalario en la región, como también se ocurre en El Zulia, que espera tener un moderno hospital de mayor nivel, mediante la inversión que asciende a $18.500 millones, con el fin de prestarles servicios a 35.000 usuarios tanto de esa localidad como de otros municipios vecinos.
La consideración es que estos proyectos deben terminar irradiando una mejora tanto en la prevención como en la curación y control de las enfermedades que afectan a quienes lleguen a que los atiendan en sus localidades sin que deban trasladarse a otra parte.
Ojalá pase lo mismo en Los Patios que también reclama una infraestructura hospitalaria de mayores capacidades y que también muy pronto se pueda ver que en Toledo por fin arranquen los trabajos para que sus pacientes ya pasen de una simple casona en la que deben hacer fila en la calle para que los atiendan.
Y qué bueno que también estemos hablando de más obras de mejora hospitalaria en Cúcuta, Chinácota y Sardinata, mientras que hay otros planes en etapa de estructuración y viabilidad.
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