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Editorial
Evadiendo el SOAT
Muchas dudas surgieron al comentarse que aunque el Gobierno nacional ofreció un descuento del 50% del valor de la póliza para cierto tipo de motos, en la práctica todo siguió descarrilado.
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La opinión
La Opinión
Miércoles, 16 de Agosto de 2023

En Bucaramanga se presentó un accidente similar a los que ocurren en vías de Norte de Santander, cuando la moto de un domiciliario chocó contra la motocicleta en que se movilizaba una estudiante de medicina que perdió la vida en el fatal accidente.

Resulta que el motorizado no tenía ni SOAT ni certificado de técnico-mecánica y tampoco contaba con licencia de conducción.

El siniestro vial sirve de hilo conductor para tratar un problema de  salud pública que conlleva la falta de autoridad y la absoluta irresponsabilidad de miles de conductores de esa clase de vehículos que circulan por las calles sin el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito.

Muchas dudas surgieron al comentarse que aunque el Gobierno nacional ofreció un descuento del 50% del valor de la póliza para cierto tipo de motos, en la práctica todo siguió descarrilado, es decir, millones de motos andan sin esa póliza en Colombia, desangrando el presupuesto de la salud y siendo un riesgo porque sus conductores violan todas las normas de tránsito.

“Si se reduce el precio del SOAT en un 50 %, esperábamos que la evasión se bajara en un 50 %, no lo logramos”, es la desconsolada observación que hace el presidente del gremio de las aseguradoras en Colombia, Gustavo Morales.

Según los datos que el vocero gremial entregó a los medios de comunicación, en el país la evasión del SOAT alcanza un 47 % del parque automotor, mientras que en el caso específico de las motocicletas la situación es más delicada, con un volumen del 60% de las que circulan en el país.

Lo anterior se refleja en el Registro Único Nacional de Tránsito en un total de 6’744.800 motos que no están cubiertas por esa póliza de seguros, transcurridos siete meses de este año.

Al Ministerio de Transporte y las autoridades de tránsito locales les corresponde adoptar severas acciones porque no se entiende que si les dieron hasta rebaja para que  tuvieran el SOAT a menos costo, pues lo que queda por hacer es aplicar en todo rigor las normas, porque como se advierte en el universo de las motos, hay un riesgo inminente para la vida producto de los comportamientos anticívicos de los motorizados.

Y lógicamente Cúcuta no se ha escapado de esta situación, aunque se advierten hechos que llaman la atención.

Por un lado se encuentra que una empresa aseguradora registró un incremento de las ventas del SOAT 112%, al pasar de 6.130 en 2022 a 13.030 este año, en el primer semestre.

E igualmente la misma compañía mostró una demanda del 834% para la adquisición del seguro obligatorio dirigido a motocicletas de matrícula venezolana en Norte de Santander.

Sin embargo, aunque eso ocurrió, la aplicación de comparendos también se incrementó para toda clase de vehículos (carros y motos) en Cúcuta por infringir la obligación de tener el SOAT. En 2021 ese número era de 6.948, el año pasado llegó a 27.182 y en lo que va corrido de 2023 ya está en 14.628.

Lo más lógico es ponerle freno a la evasión, tanto desde el punto de vista del rediseño de la póliza misma, en la cual se ha planteado una prima más alta a los motorizados por ser su vehículo el de más alto riesgo, todo esto acompañado por la imposición de autoridad. “Queremos sentarnos con el Gobierno y cambiar el paradigma bajo el cual opera el sistema del SOAT y que la prima no esté asociada al costo del vehículo, sino al riesgo al estar en las calles. Esto gracias a las facultades que dio el Plan de Desarrollo para que el Gobierno rediseñara el SOAT”, señaló Gustavo Morales, presidente de Fasecolda.

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