Hay un reto inmediato para el gobernador que sea electo en el último domingo de octubre, como es el de garantizar que la alimentación escolar esté asegurada para el ciento por ciento de los estudiantes de colegios públicos en la zona urbana de 39 municipios de Norte de Santander, exceptuando Cúcuta.
Se trata de una cuestión de alta trascendencia porque dentro de los factores que ocasionan la deserción escolar se encuentra precisamente que muchas familias no pueden garantizarles las tres comidas a sus hijos, por dificultades socio-económicas de los hogares.
Indirectamente, al convertirse en un elemento que manifiesta la pobreza monetaria, por ejemplo, termina por empujar a los alumnos a alejarse del sistema educativo para llegar al trabajo infantil, quedando expensas de los reclutadores forzosos o de la delincuencia.
El gobernador Silvano Serrano entregó cifras en las que asegura que el Plan de Alimentación Escolar (PAE) registra una cobertura de la 65% en el casco urbano y del 100% en el sector rural.
A quien los nortesantandereanos le den el voto de llegar a la Cúpula Chata le corresponderá con su equipo llegar a verificar esos datos que hablan de 116.952 estudiantes de 1.881 establecimientos educativos y ponerse a trabajar de inmediato para extender el programa al 35% que hace falta por atender.
Esa es una labor urgente, dentro de un proyecto de corto plazo que permita eliminar y corregir este problema, porque los núcleos familiares a los que pertenecen esos niños sin PAE en algún momento pueden llegar a pensar que están siendo excluidos.
Hay que proceder a hacer los cálculos económicos sobre a cuántos alumnos corresponde ese porcentaje sin cubrimiento y la cuantía económica que es necesario conseguir, lo mismo que las inversiones requeridas para que se alcance esta meta.
Ahí, lógicamente, es fundamental salir a buscar el apoyo del Ministerio de Educación Nacional, que por ejemplo este año en agosto asignó un presupuesto adicional de $250.000 millones al PAE para continuar beneficiando a 3.4 millones de estudiantes en Colombia.
Con la adición presupuestal aprobada, el Programa de Alimentación Escolar ya tiene asignado por parte del Gobierno Nacional $1.5 billones para las 97 entidades territoriales certificadas en educación (gobernaciones y alcaldías) que están encargadas de su ejecución.
La misión corresponde a presentar un proyecto estructurado ante la Unidad Alimentos para Aprender, puesto que debemos recordar que Norte de Santander obtuvo la bendición del papa Francisco y del Vaticano para su Pacto por la Educación, y el PAE es una herramienta para que nadie se vaya de las aulas.
En este momento resultan destacables las gestiones puestas en marcha por la administración saliente del gobernador Serrano para dejar financiado y garantizado el PAE para 2024, con $40.000 millones del OCAD y $37.000 millones del sistema general de participaciones, puesto que resultaría un contrasentido que tuviera una paralización.
Garantizarles a los niños, adolescentes y jóvenes la posibilidad de tener una educación de calidad es una de las más importantes inversiones, puesto que por un lado se ponen a salvo de los males que acechan a esta población y, por el otro, se van eliminando aquellas talanqueras que impiden garantizarles este derecho fundamental.
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