El aumento del salario mínimo del 23,7% por decreto para 2026, que trajo como consecuencia otras alzas de bienes y servicios, así como los ajustes que llegan al conocerse la inflación anual del año anterior, que para 2026 fue de 5,10%, puso a los emprendedores y empresarios del sector gastronómico a sacar cuentas, en busca de calcular el incremento de los platos de comida.
La encargada del restaurante Debut, Luz Dary Peña, indicó a La Opinión que todo subió y al retomar sus labores le incrementaron $1.000 al almuerzo popular o ‘corrientazo’, por lo que su precio pasó de $12.000 a $13.000, es decir, una variación de 8%.
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“Ese pequeño aumento fue terrible, porque a la gente no le gustó y se nos cayeron las ventas, pasamos de 80 almuerzos a 50 (una reducción de 37%). La rentabilidad del negocio es muy baja con los costos que se están teniendo y aquí se pagan cuatro salarios; con ese incremento de Petro, se nos complicaron las finanzas”, agregó Peña.
Igualmente, la empresaria destacó que a las arepas, huevos revueltos, juegos y café le incrementaron $500, mientras que los caldos los dejaron igual. Destacó que además de la nómina, el arriendo del local y las proteínas son los rubros que más pesan el presupuesto.
“Esperemos a ver cómo marchan las cosas los siguientes días, después que las personas terminen de hacer sus compras de útiles escolares y la dinámica se normalice”, afirmó la encargada de Debut.
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Pérdida de empleos
En La Nueva Dacha, la restructuración del servicio fue total, Allí ofrecían, hasta el año pasado, el ‘corrientazo’ en más de 12 variedades, con precios que iban de $12.000 a $15.000, sumado a los platos a la carta. Ahora, solo tienen este almuerzo en cuatro tipos a un precio de $18.000.
Además, ofrecen la parrilla en $20.000 y platos a la carta en $28.000. El aumento en el plato de comida fue de por lo menos $4.000, en promedio.
“El alza del Petro nos puso en una difícil situación, por la cantidad de trabajadores que tenemos y los otros costos que lleva este tipo de negocios. Tuvimos que salir de cinco trabajadores y la clientela se nos bajó como un 20%. No ha sido fácil el inicio de este año”, expresó la encargada de La Nueva Dacha, en donde tuvieron que reducir su nómina casi a la mitad.
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En el restaurante Los Amigos, un emprendimiento familiar, la variación del almuerzo fue de $1.000 también, por lo que sus platillos son vendidos ahora a $12.000 y $13.000. Uno de los empleados manifestó que tuvieron que sacrificar la rentabilidad para mantener sus clientes.
“No lo subimos más, porque si no se corre la gente. Las proteínas han subido mucho, eso pesa bastante en el presupuesto”, concluyó.
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