Todo lo que ocurre en el Catatumbo termina teniendo eco en Cúcuta. Así lo ha reiterado en varias oportunidades el alcalde Jorge Acevedo al referirse a los fenómenos de violencia que afectan a la región y que, inevitablemente, incrementan la percepción de riesgo en la capital nortesantandereana.
La preocupación no es menor. La transformación del conflicto armado en el Catatumbo —donde los actores ilegales han reemplazado en gran medida las balas y las minas antipersonal por explosivos lanzados desde drones— ha puesto en alerta a las autoridades cucuteñas, que temen que esta modalidad de ataque pueda trasladarse al entorno urbano.
En ese contexto, a finales de 2025 el mandatario municipal presentó públicamente la implementación de un sistema antidrones tipo radar, destinado a monitorear el espacio aéreo de la ciudad. Según Acevedo, se trata de una inversión estratégica para “blindar a Cúcuta” frente a posibles atentados con aeronaves no tripuladas.
“Nosotros lo que estamos haciendo no es otra cosa que proteger la ciudad de eventuales ataques con drones. Sabemos que es una realidad que estamos viviendo y por eso se hizo la inversión”, afirmó el alcalde durante el anuncio.
Lea aquí: Ejército Nacional sostiene combates con el Eln en zona rural de Teorama, Norte de Santander
De acuerdo con la información oficial, los equipos adquiridos por la Alcaldía tienen un radio de alcance de hasta 500 metros y permitirían inhibir la señal de drones considerados hostiles, forzando su descenso de manera controlada.
Sin embargo, quienes emplean drones en la ciudad para sus distintas actividades profesionales consideran que hace falta mucha información sobre sobre la metodología que se empleará para reconocer los drones hostiles y los que no lo son.
Incertidumbre entre pilotos
Ellos se preguntan con qué criterios técnicos, legales y administrativos se determinaría cuándo una aeronave no tripulada representa una amenaza y, en consecuencia, puede ser neutralizada.
“Se hace necesario un consenso de las autoridades, no solo en el aspecto tecnológico sino en el tema de las autorizaciones. No está claro quién decide y bajo qué parámetros, y eso es urgente, porque quienes hicimos una inversión importante no podemos quedar expuestos a perder nuestros equipos”, expresó Abelardo Rueda, productor audiovisual de la ciudad.
La Opinión consultó a varios operadores civiles de drones, quienes coincidieron en reconocer la compleja situación de seguridad que atraviesa la ciudad, pero también manifestaron su preocupación por la falta de claridad normativa y por el riesgo de que sus herramientas de trabajo sean derribadas.
Juan Pablo Bayona, fotoperiodista de la Gobernación, productor audiovisual y creador del portal Los manes del drone, señaló que el contexto de violencia explica la alarma de las autoridades.
Lea también: Así está la intención de voto para las presidenciales a cuatro meses de las elecciones
“Es evidente que hoy hay grupos armados usando drones para cometer atentados y eso genera miedo. Pero también es importante decir las cosas como son y con sustento”, afirmó.
Bayona fue enfático en aclarar que, hasta el momento, no existe ningún decreto ni orden oficial que restrinja el uso de drones en Cúcuta ni que obligue a registrarlos ante la Policía. “En materia de drones, la Policía no es la autoridad que autoriza vuelos ni regula su uso. Esa función es exclusiva de la Aeronáutica Civil”, explicó.