Nuevamente, las noches de Copa Sudamericana se vieron empañadas por la violencia en las gradas. En esta ocasión, el escenario de los lamentables hechos fue el estadio Maracaná, en Río de Janeiro, Brasil.
En uno de los escenarios míticos del fútbol sudamericano y mundial se vivieron momentos de tensión antes de comenzar el segundo del partido de vuelta de los cuartos de final de la Copa Sudamericana entre Fluminense y Lanús.
Finalizado los primeros 45 minutos, mientras los equipos descansaban para abordar la segunda parte del encuentro, el caos se desbordaba en el sector donde estaban ubicados los visitantes en el estadio de Río de Janeiro.
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Al salir los dos planteles para comenzar el segundo tiempo, debido a lo que pasaba en las gradas, el inicio de los 45 minutos finales tuvo que retrasarse por 20 minutos esperando a que el clima se calmara, pues en el sector de los visitantes no paraban los golpes, las agresiones, los palazos y la detonación de gases.
Ante este panorama, los jugadores del equipo granate se negaban a que comenzara a rodar el balón hasta saber que sus aficionados estaban bien. El árbitro venezolano Jesús Valenzuela accedió a la petición de los integrantes del club argentino y espero a que mejorará la situación.
¿Qué fue lo que sucedió en las gradas del Maracaná?
De acuerdo con la Policía Militar de Brasil, los problemas iniciaron por un enfrentamiento entre los mismo hinchas en uno de los baños de los anillos del estadio.La gresca se extendió desde los baños hasta la tribuna donde. Según los videos virales en redes sociales, ante las agresiones de los policías, algunos hinchas optaron por comenzar a abandonar el recinto.