"Soy jubilado, gano 7 bolívares por mes [menos de 2 dólares], nos pusieron a vivir de limosna".
Andrade quiere creer en una victoria pese a la "lucha desigual" contra Bernal.
Dice por ejemplo que paga 1 dólar por litro para abastecer gasolina, que muchas veces viene contrabandeada de Colombia, mientras que la campaña oficialista tiene acceso a combustible subsidiado a 0,05 dólares.
Se queja igualmente de la limitada cobertura que recibe en los medios, muchas veces presionados por el propio gobierno.
Otro obstáculo, explica, es la inseguridad. Además del narcotráfico y las bandas criminales que obligan a limitar el tránsito en la noche, Andrade asegura que no tiene acceso a algunos municipios que están presuntamente controlados por la guerrilla colombiana del Ejército de Liberación Nacional (Eln).
Aunque considera que su principal problema es Laidy Gómez, a quien describe como la candidata "que traicionó a la oposición y le está haciendo el juego al régimen de Maduro". "No es de la oposición", insiste.
Gómez promete en Twitter "derrotar al régimen" y bajo el eslogan "Táchira es mi lucha" ha impulsado una particular campaña que incluye sesiones de peluquería y maquillaje, además de ollas populares.
Pero Eder Torres, gerente de una tienda de telefonía, ve difícil una victoria opositora, pese a que Táchira "es un estado muy opositor". "Laidy resta voces a la oposición... (Su candidatura) es una estrategia del gobierno para quitar votos".
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