Cuando visitaba la tumba de su hijo asesinado en un cementerio del occidente de Medellín, un hombre de 24 años fue capturado por las autoridades al ser señalado de su muerte a golpes, en hechos registrados el pasado 9 de diciembre dentro de una vivienda del barrio Juan XXIII, en la comuna 13 (San Javier), de Medellín. Este hombre, junto con su pareja, intentaron hacer pasar el fallecimiento como un hecho accidental, pero las investigaciones demostraron que este se produjo en medio de un hecho de violencia intrafamiliar.
Sergio Alberto Correa, de 24 años, fue interceptado por agentes de la Policía Metropolitana en las afueras del cementerio Jardines de Montesacro, en Itagüí, donde reposan los despojos mortales de su hijo, luego de que las autoridades recolectaran las suficientes evidencias para implicarlo en la muerte del menor, de apenas nueve meses de nacido, por una violenta golpiza que sufrió el 9 de diciembre y que le provocó la muerte dos días después en el Hospital Pablo Tobón Uribe.
“El menor fue ingresado a la Unidad Intermedia de San Javier con un trauma craneoencefálico severo y lesiones de extrema gravedad que posteriormente le causaron la muerte. En un primer momento intentaron hacer pasar el hecho como una caída accidental, pero las evaluaciones evidenciaron otra cosa, que el menor fue muerto por un golpe con un objeto contundente”, expresó el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez.
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Luego de la agresión, la madre del niño lo llevó a las urgencias de la Unidad Intermedia de San Javier y aseguró que las lesiones que obligaron a su traslado se debieron a una caída mientras estaba bajo el cuidado de su papá. No obstante, los médicos siempre pusieron en tela de juicio la versión y reportaron el caso a las autoridades para su posterior investigación. De hecho, cuando ocurrió la muerte, los agentes del CTI de la Fiscalía dejaron el hecho como una muerte por establecer.
Desde el primer momento se inició la investigación, pero las autoridades detuvieron a Correa después de visitar la tumba de su hijo, quien estuviera cumpliendo un año por estas fechas y por el cual se le inició un proceso por el delito de homicidio agravado, luego de los resultados de las labores forenses, que determinaron la violencia con la que fue golpeado el menor con un objeto, del que aún no hay características.
“El trauma fue causado con un elemento de manera contundente y de manera técnica, como dicen los investigadores forenses, su impacto fue de alta energía y de velocidad, lo que evidencia es que no fue una caída, no fue un accidente, sino que fue una muerte violenta. A este niño lo asesinó su propio padre”, aseguró el mandatario.
Se conoció que después de tenerse claridad del dictamen forense, la madre del menor también habría señalado que su compañero sentimental habría golpeado al menor, al parecer, porque se encontraba llorando de manera constante. Incluso, las investigaciones dieron cuenta que el maltrato en contra de este infante se producía de manera sistemática y que contaba con otras agresiones registradas en días pasados.
Correa fue presentado en las últimas horas ante un juez de control de garantías, quien determinó enviarlo a centro carcerlario pese a que no aceptó su culpa por los hechos. Continuará el proceso tras las rejas mientras un juez determina plenamente su responsabilidad en la muerte de este menor de edad.
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