En la mañana de este 16 de febrero, el Ministerio de Transporte, en conjunto con la Aeronáutica Civil, entregó el primer reporte preliminar del siniestro ocurrido en la ruta Cúcuta–Ocaña, el pasado 28 de enero.
Una aeronave de la empresa SEARCA, operada por la aerolínea Satena, se accidentó en las montañas de la veredad Curasica, de La Playa de Belén, dejando un saldo de 15 personas fallecidas.
En el lugar del accidente fue encontrada la caja negra, pieza clave que podría permitir determinar las causas del siniestro. Dos semanas después, tras los análisis correspondientes, la Dirección Técnica de Investigación de Accidentes Aéreos entregó su primera conclusión preliminar, que apunta a un descenso de altitud.

Lea aquí: Tragedia aérea en Norte de Santander: fallecieron los 15 ocupantes del avión que cubría la ruta Cúcuta - Ocaña
Según el informe, la aeronave se encontraba a 7.900 pies de altura y descendió hasta los 6.830 pies, quedando por debajo del nivel de las montañas. Esto habría provocado el primer impacto contra árboles, tras lo cual el avión avanzó aproximadamente 150 metros hasta el impacto final.

El Ministerio de Transporte también señaló que el lugar del accidente no fue preservado, lo que afecto la recopilación de evidencia clave. Las investigaciones continúan para esclarecer la causa exacta de esta tragedia que enluta al departamento.