Experiencia en Mutiscua
En el caso de Mutiscua, la profesora Gamboa explica que con el PRAE se construyó un sendero ambiental que le permite a la ciudadanía conocer la riqueza verde de su vereda, en el área de ciencia hay clasificaciones de árboles y el abono para los mismos es producido por ellos. Además, vienen desarrollando investigaciones que han compilado en documentos como el álbum de especies de flora de la zona.
Unido a ello tienen un completo material sobre cultivos, manejo de residuos sólidos orgánicos que es la base para la producción del abono, un gran proceso de reciclaje que aporta los insumos para el embellecimiento de escenarios, la construcción de muros de contención, la adecuación del sendero y la elaboración de artesanías.
“El componente artístico es fuerte y se involucran recursos del medio como semillas y hojas, tenemos un cancionero escolar inspirado en el territorio y en conjunto, se han gestado proyectos vida, que han crecido con las comunidades en el tiempo”, argumenta Gamboa.
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Para la dinamizadora ambiental uno de los principales logros ha sido el involucramiento de las familias, cada año, desde 1995, han pasado por los espacios de investigación alrededor de 100 estudiantes. “Tengo padres de familia que fueron mis estudiantes en primaria y ahora sus hijos e incluso nietos, vienen a la sede San José del Pino, la educación ambiental forja unas historias maravillosas y crea lazos no solo académicos sino familiares”.
Proyectos ciudadanos
En el departamento, además de los PRAE, explica la coordinadora de Educación Ambiental de Corponor, Alma Yislem Castillo, también hay Procedas, que son Proyectos Ciudadanos tanto rurales como urbanos que surgen a partir de las problemáticas que hay en un contexto y son sus habitantes quienes las identifican y con el acompañamiento de la Corporación han surgido iniciativas en torno al agua, al ahorro de energía, el control del ruido y al manejo de los bosques.
Además, hay jóvenes empoderados que trabajan por el manejo de la silvicultura urbana y en el sector rural, se tienen experiencias de viveros transitorios para la producción de especies nativas con fines de reforestación.
Anualmente, de acuerdo con Castillo, 25.000 personas se vinculan a los procesos formativos, de capacitación y gestión de proyectos que lidera Corponor en alianza con actores territoriales desde los PRAE, Procedas, CIDEA y CEAM en los municipios.
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A nivel de procesos de formación ciudadana en el departamento, Amparo Zapata de Lozano, quien se desempeñó como dinamizadora de la Secretaría de Educación del Departamento y recibió el reconocimiento a Toda una Vida en el Premio Santurbán a la Sostenibilidad Ambiental de Corponor, explica que uno de los pilares ha sido la articulación de acciones entre la academia con las entidades públicas del orden regional y nacional, así como con las comunidades, gremios y sectores productivos.
“A nivel personal hacer parte de procesos de educación ambiental es una experiencia enriquecedora y de aprendizaje permanente, se creó la Red de Docentes Dinamizadores Ambientales, se han cumplido foros exitosos en Pamplona y destaco la activa participación de los jóvenes en el departamento”.
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