“Por ser el primer eslabón del Ministerio Público, tenemos conversaciones con algunos líderes y presidentes de junta y lo que manifiestan ellos es la preocupación de la reactivación de la violencia en los territorios. Tenemos información de que el Eln ha cooptado otros territorios donde anteriormente ellos no estaban y eso va a generar confrontaciones no solo entre la Fuerza Pública y este actor armado, sino que también se podría presentar entre diferentes actores armados y grupos ilegales”, dijo.
Y, al igual que lo planteó Enrique Pertuz, el funcionario dijo que el temor que tienen los personeros del Catatumbo es que pueda desatarse una escalada violenta que termine generando desplazamientos masivos, amenazas, homicidios y otros delitos que hasta antes de que terminara el cese al fuego se habían reducido considerablemente.
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“Con el fin del cese al fuego, y en menos de una semana, se presentaron reiterados hechos de alteraciones del orden público. Entonces, sin duda, esta situación genera alarma y estamos a la espera de la determinación que tome el Gobierno Nacional para que, como representantes del Ministerio Público, podamos generar las alertas a los diferentes alcaldes y al gobernador, frente a lo que pueda ocurrir con el Eln”, señaló.
Mínimos humanitarios
Desde la Gobernación de Norte de Santander también manifestaron su preocupación por la situación en que queda la mesa de diálogos con el Ejército de Liberación Nacional, pues recordaron que este es uno de los departamentos que más le ha apostado a la paz.
Luis Fernando Niño, alto consejero para la Paz y la Reconciliación del departamento, coincidió con el coordinador de Corporeddeh y el personero de Ocaña, en que el anuncio del presidente y de la delegación de paz genera mayor zozobra, por toda la situación que se está empezando a vivir ya en la región, tras la reanudación de la confrontación.
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Por esa razón, aunque la suerte del proceso de paz es incierta, Niño dijo que el llamado desde la Gobernación es a seguir insistiendo en que el diálogo se dé, pero, sobre todo, que se respeten los mínimos humanitarios.
“Lo que necesitamos es que si no se va a dar nuevamente un cese al fuego, al menos se respeten los mínimos humanitarios”, reiteró.
En ese mismo sentido se pronunció el presidente de la Asociación de Personeros del Catatumbo, quien dijo que ellos le han enviado un mensaje claro al Eln y es dejar a la población civil a un lado de cualquier hostilidad y respeto por el Derecho Internacional Humanitario.
“El diálogo es la única arma que nos puede traer la paz al territorio”, consideró.
Aunque hasta el momento la delegación de paz de la guerrilla no se ha pronunciado, sus pares en la mesa emitieron ayer un escueto comunicado en el que dejaron claro que la viabilidad de las conversaciones “está severamente lesionada y su continuidad solo puede ser recuperada con una manifestación inequívoca de la voluntad de paz del Eln”.