“No obré de mala fe”, exalcalde
El exmandatario del municipio de Ocaña, Samir Fernando Casadiego, actual secretario de Hábitat de Norte de Santander, prepara la defensa del sonado caso y es optimista de salir bien librado ante los estrados del Ministerio Público.
“Tengo la conciencia tranquila, no obré de mala fe, ni por intereses particulares como lo dice la gente, mi intención era lograr la actualización catastral que tanta falta le hace a Ocaña. Es algo normal en la vida pública, de los 23 procesos adelantados en mi contra se han archivado 11 en la Procuraduría, y en la Contraloría he salido airoso en 9 de los 17, entonces debemos afrontar la defensa con la cabeza en alto”, precisó.
Explica que este convenio se suscribió “el último día de mi administración, porque existía una Ley de garantías previo a las elecciones y posteriormente se acopiaron todas las razones”.
Casadiego fue enfático y sostuvo: “además, yo ejercí el cargo hasta las 11:59 de la noche del 31 de diciembre de 2023. En ningún momento fue una decisión extemporánea. Yebrail Hadad hizo lo mismo, entregando en comodato el matadero de Ocaña y nadie dijo nada”, respondió el funcionario.
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Destacó que no dejó nada amarrado a tal punto que los alcaldes entrantes disolvieron fácilmente el convenio sin tener consecuencias jurídicas y económicas para el ente territorial.
Casadiego aseguró que esta fue la única alternativa encontrada en su afán de lograr la actualización catastral del municipio.
Explica que el primer intento lo hizo con el Gobierno nacional, pero la opción fue descartada porque valía en su momento mediante una cotización entregada por Asomunicipios la suma 11 mil millones de pesos.
“Continuamos con la tarea para convertirnos en gestores catastrales y sobrevino el cambio de presidencia en República con Gustavo Petro y el tema de catastro multipropósito no le llamaba mucho la atención y estábamos al límite de una decisión. Todo el trámite se paralizó y buscamos una ficha para sacar adelante la iniciativa”, añadió el funcionario saliente.
El exalcalde sostuvo que “desde mayo me senté con los asesores de Neiva tres veces y una con el alcalde. En agosto vino la Ley de Garantías y luego de las elecciones debía tener bases sólidas para suscribir el convenio. Era la última oportunidad”, recalcó.