Ningún riesgo de contagio
“Hay una serie de temores relacionados con la obesidad o la delgadez, la disminución de la potencia sexual, también si me dio COVID o una gripe fuerte, no puedo volver a donar, es falso. La gente se muestra reacia a esos mecanismos utilizados para salvar vidas”, agregó la bacterióloga Carvajalino.
Aseguró que 15 días después de haber sufrido COVID, se puede donar sangre, siempre y cuando se realicen exámenes previos de laboratorio.
Fue enfática al afirmar que el virus no se propaga por la donación de sangre, ya que se tienen en cuenta todos los protocolos de bioseguridad.
“Mucho menos en la transfusión, porque los voluntarios pasan por todos los filtros y análisis de laboratorios para detectar cualquier comorbilidad con la finalidad de hacer más efectivo el proceso”, precisó.
Versión ratificada por el médico cirujano, asesor del Ministerio de Salud Juan Carlos Jiménez Illera, quien explica que el contagio únicamente se da a través de unas partículas denominadas aerosoles y en el instante de la donación el centro asistencial aplica todas las medidas sanitarias como el uso correcto de los tapabocas, el distanciamiento, la asepsia del lugar y el lavado de manos.
“Es imposible que en el instante de transfundir sangre haya riesgo de la propagación, ya que los expertos han hecho los respectivos análisis”, agregó.