El mundo de la moda y la belleza en México atraviesa un momento de conmoción tras confirmarse el asesinato de Miguel de la Mora, mejor conocido como Micky. Con apenas 28 años, el joven estilista y empresario había logrado construir una carrera marcada por la innovación, el reconocimiento de las celebridades y un concepto transformador de la estética: realzar la identidad de cada persona a través de su cabello.
Originario de Jalisco, De la Mora descubrió su pasión casi por azar, cuando una amiga lo invitó a un taller de belleza. Lo que inició como un pasatiempo terminó convirtiéndose en su proyecto de vida. En Zapopan abrió su primer salón, y pronto se consolidó como referente en extensiones y tratamientos personalizados. El éxito de su propuesta lo llevó a expandirse y, en junio de 2024, inauguró su segunda sede en Polanco, Ciudad de México, uno de los epicentros de lujo y exclusividad del país.
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Micky: así era el estilista de las celebridades
De la Mora alcanzó gran notoriedad al convertirse en el estilista de figuras como Ángela Aguilar, Kenia Os y Priscy Escoto. Su técnica en extensiones y color fue reconocida no solo por la precisión, sino por la capacidad de resaltar la personalidad de cada clienta. Para él, la estética era más que apariencia: era un acto de empoderamiento.
El trabajo de Micky también cruzó fronteras de la moda tradicional. A inicios de septiembre de 2025, anunció una colaboración con L’Oréal Pro, creando un look para Regina Peredo. Definió ese proyecto como una representación de “arte, innovación y poder”, reafirmando que para él el cabello era sinónimo de identidad y confianza.