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¿Por qué fracasan los emprendimientos en Colombia? Cinco retos que las frenan
En Colombia, solo cerca de un tercio de las empresas sobrevive cinco años después de su creación; el 33,5% llega viva al quinto año, según Confecámaras, por debajo del promedio de los países de la OCDE.

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¿Por qué fracasan los emprendimientos en Colombia? Cinco retos que las frenan
En Colombia, solo cerca de un tercio de las empresas sobrevive cinco años después de su creación; el 33,5% llega viva al quinto año, según Confecámaras, por debajo del promedio de los países de la OCDE.
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Martes, 20 de Enero de 2026

Cada año nacen miles de empresas en Colombia, pero muy pocas logran consolidarse. De acuerdo con Confecámaras, solo el 33,5% de las unidades productivas creadas en un año típico sigue activa cinco años después. 

Detrás de esa cifra hay historias de emprendedores que invirtieron ahorros, tiempo y trabajo, pero que no lograron que su negocio pasara de la etapa inicial a una empresa sostenible.


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El dato preocupa porque, según BBVA Research y ANIF, las micro, pequeñas y medianas empresas forman el núcleo de la economía: representan el 99,5% de las empresas formales, generan cerca del 79% del empleo y aportan hasta el 40% del PIB. Cuando una pyme fracasa, no se pierde solo una idea de negocio; se pierden empleos, encadenamientos productivos y oportunidades de desarrollo local.

De acuerdo con el cocreador de 30X y cofundador de Rappi, Andrés Bilbao, más allá de factores macroeconómicos y políticos, hay patrones que se repiten en la gestión de las pymes: ausencia de estrategias claras, poca disciplina financiera, dificultad para usar la inteligencia artificial y la automatización de forma estratégica, equipos que no se consolidan como alto rendimiento y escasez de espacios donde los empresarios puedan aprender y crecer junto a pares.

“Cuando hablas con emprendedores en Medellín, Bogotá o Cali, los síntomas se repiten: ventas que no despegan, decisiones tomadas sin datos, herramientas digitales subutilizadas y fundadores muy solos a la hora de decidir. No basta con tener una buena idea: hace falta mindset, procesos y una red que te exija y te apoye”, afirmó.


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Andrés Bilbao, Daniel Bilbao y Dylan Rosemberg crearon 30X, un programa ejecutivo que trabaja con fundadores, CEO y altos directivos de empresas hispanohablantes a través de inmersiones presenciales de tres días y programas online en vivo. 

El objetivo es ayudar a que las compañías pasen de “sobrevivir” a escalar, compartiendo el mindset con el que se construyeron compañías como Rappi, incorporando mejor la IA y la automatización en los procesos y creando entornos de conexión donde los líderes puedan aprender y crecer en conjunto. 

A partir de esa experiencia acompañando emprendedores y empresas de distintos tamaños y sectores, han identificado una serie de dolores que se repiten en las Pymes colombianas y que frenan su evolución:


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  1. Estrategia débil y poco control de gestión. Muchas empresas nacen alrededor de un producto o servicio atractivo, pero no desarrollan una ruta clara de crecimiento ni mecanismos de seguimiento. La planeación suele quedarse en presentaciones, sin indicadores básicos de ventas, rentabilidad o recurrencia de clientes. Sin un tablero sencillo de control, el negocio se maneja “a ojo” y se pierde capacidad de anticipar problemas.
  2. Caja frágil y poca disciplina financiera. El flujo de caja es uno de los puntos más críticos. Es frecuente encontrar pymes donde se mezclan las finanzas del negocio con las personales, no hay proyecciones de ingresos y gastos y el crédito se usa de forma reactiva para tapar huecos. En un contexto de tasas altas, depender de uno o dos clientes grandes o de ciclos de pago largos deja a muchas empresas al borde del ahogo cuando cae una venta o se retrasa un pago.
  3. Falta de entendimiento e incorporación real de la IA y la automatización. La conversación sobre inteligencia artificial ya es masiva, pero en buena parte de las pymes la IA se limita a herramientas aisladas (un chatbot, una integración puntual, una licencia de software) sin un diseño de procesos de fondo. Falta talento capaz de repensar comercial, servicio y operaciones desde la IA, y muchos proyectos se quedan en pilotos que no cambian los números del negocio.
  4. Equipos que no se consolidan como alto rendimiento. Otra constante es la dificultad para armar y sostener equipos fuertes. La rotación alta, la falta de claridad en roles, la dependencia excesiva del fundador y la ausencia de procesos básicos de seguimiento hacen que la empresa camine al ritmo de unas pocas personas. Eso limita la capacidad de escalar, de innovar y de aprovechar oportunidades: el fundador termina apagando incendios, sin espacio mental para la estrategia.
  5. Poca innovación y gestión tradicional en mercados que cambian rápido. Aunque la narrativa del emprendimiento está llena de casos de innovación, muchas pymes siguen operando con modelos muy parecidos a los de hace diez o quince años. La oferta cambia poco, se experimenta poco con nuevos canales o formatos y se toma poca información del mercado para ajustar producto o precio. En un entorno donde los clientes comparan en línea, esperan respuesta rápida y valor agregado, quedarse en la gestión tradicional se traduce en pérdida de relevancia y en márgenes cada vez más apretados.

“Lo que vemos es que muchas pymes siguen gestionándose como si el entorno cambiara lento, cuando hoy los clientes, la tecnología y la competencia se mueven a otra velocidad. Si el fundador no se expone a otras formas de vender, operar, financiarse o usar IA, el negocio se queda corto aunque el producto sea bueno”, destacó Daniel Bilbao.


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La fintech presenta una nueva funcionalidad dentro de su cuenta global 360, permitiendo activar recompensas en dólares sin montos mínimos y de forma totalmente digital.
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Con la premisa de democratizar e impulsar el comportamiento financiero de los colombianos, la fintech colombiana Littio, que ofrece una cuenta global 360 con saldos en pesos, euros y dólares digitales, anunció el lanzamiento de su nueva funcionalidad que permite obtener a los usuarios recompensas en dólares de hasta el 12% E.A. sobre los activos digitales que los usuarios depositen, por un periodo de 90 días.

Esta nueva opción, disponible para cualquier usuario que ya cuente o realice la inscripción de una cuenta en el país, no exige monto mínimo y permite retirar los recursos en cualquier momento; si el retiro se realiza antes de los 90 días, el usuario renuncia a las recompensas, pero conserva su saldo inicial.


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El CEO y cofundador de Littio, Christian Knudsen, indicó que, con esta nueva funcionalidad llevan las recompensas en dólares a un nivel que antes era impensable para el usuario promedio. 

“Obtener esta recompensa en activos digitales, sin montos mínimos y con alta liquidez, democratiza un beneficio que históricamente estuvo reservado para personas con mucho capital. Nuestro objetivo es que cualquier colombiano pueda gestionar mejor sus dólares y acceder a estas recompensas de forma responsable, transparente y tan fácil como usar su celular”, afirmó. 

¿Cómo funcionan las cajas de recompensas?

Desde la app de Littio, los usuarios pueden mover parte de su saldo en dólares digitales a una “caja de recompensas”con un plazo de 90 días, en la que obtienen recompensas de hasta el 12% E.A. calculadas sobre el monto depositado. 

No existen montos mínimos ni requisitos de antigüedad: cualquier usuario nuevo o existente puede acceder a esta funcionalidad.


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Para operar, la fintech utiliza estructuras tecnológicas basadas en activos digitales gestionados por un proveedor institucional internacional especializado. Littio actúa como mandatario de ejecución, facilitando la conexión entre el usuario y las oportunidades de recompensa.

Littio ofrece una cuenta 360 que permite gestionar dinero en pesos colombianos, dólares y euros digitales, junto con una tarjeta Mastercard para realizar pagos internacionales y compras en línea en cualquier parte del mundo. 

Empezar toma cerca de tres minutos: basta con descargar la app (iOS o Android), registrarse con cédula o pasaporte físico –para extranjeros residentes también se admite cédula de extranjería– y completar la validación de identidad. Esta funcionalidad de recompensas estará disponible inicialmente para usuarios en Colombia, como parte de una estrategia que proyecta expandirse a nuevos mercados de América Latina y desplegar opciones de recompensas en otras monedas.

“La vida de muchas personas ya no está limitada a un solo país: estudian afuera, trabajan remoto, reciben pagos en otras monedas y viajan con más frecuencia. Queremos ser esa cuenta que conecta su plata con el mundo”, agregó Christian Knudsen.

Un dólar más bajo, pero con alta volatilidad hacia 2026

Según el análisis del economista y cofundador de Littio, Iván Torroledo, el comportamiento reciente del dólar explica por qué más personas buscan opciones para gestionar parte de sus recursos en una moneda fuerte. 


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En 2025, el dólar ha registrado una caída significativa frente a los niveles del año anterior, influenciada por el cambio en la política de tasas de interés en Estados Unidos, donde tras un ciclo prolongado de incrementos, la Reserva Federal inició un proceso de reducción de tasas, dinámica que ha disminuido la demanda por el dólar como activo refugio y ha impulsado su debilitamiento frente a monedas de la región.

A este comportamiento se suman factores estacionales propios de fin de año. “Estamos cerrando 2025 con un dólar más bajo, alrededor de los 3.750 y 3.800 pesos colombianos, impulsado por el giro en la política monetaria de Estados Unidos y factores estacionales como el aumento de las remesas a fin de año”, explicó Torroledo.

Sin embargo, de acuerdo con el analista, la expectativa hacia 2026 está marcada por un escenario de mayor volatilidad, derivada de la política arancelaria de Estados Unidos, las tensiones geopolíticas en distintas regiones del mundo, el ciclo electoral en Colombia y los ajustes de tasas de interés de los bancos centrales de la región.

“Las proyecciones apuntan a que el dólar podría pasar de los niveles actuales hacia un rango alrededor de $4.020 pesos al cierre de 2026, con un posible movimiento hacia $4.100 pesos colombianos en 2027, dependiendo de cómo evolucionen estas condiciones”, resaltó el economista.

En este contexto, para muchas personas toma relevancia diversificar y manejar parte de su dinero en dólares mediante soluciones digitales sencillas que no requieran un conocimiento experto en mercados financieros.

“La combinación de un dólar hoy relativamente bajo y la expectativa de mayor volatilidad hace que más personas quieran tener exposición directa en dólares. Productos con recompensas, como los que ofrece Littio, responden a esa necesidad de forma accesible”, concluyó Iván Torroledo.


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