Suscríbete
Elecciones 2023 Elecciones 2023 mobile
Editorial
Los 290
Hay obstáculos a vencer como el de la inseguridad y el desempleo.
Authored by
Image
La opinión
La Opinión
Martes, 20 de Junio de 2023

Cúcuta, la ciudad más importante en la frontera con Venezuela y en donde nace Colombia, acaba de apagar 290 velitas.

Más que celebrar, lo que hay es que actuar y proyectar, porque estando a solo una década de sus 300 años siguen siendo más los problemas sin resolver que además están envejeciendo mal, que las soluciones o planes para superarlos.

Si ella pidiera deseos tal vez solicitaría la unidad de sus habitantes para que en un bloque fuerte le exijan más a sus gobernantes y voceros, pero que al mismo tiempo sean conscientes de sus responsabilidades como ciudadanos actuantes y participativos.

Esa nueva conciencia ciudadana cucuteña debería reflejarse en la toma de decisiones tan trascendentales como las de elegir alcalde y concejales realmente comprometidos con la gerencia eficaz de la cosa pública, hasta aquella individual de no arrojar un papel al piso que al volverse colectiva hará mejorar la limpieza.

Hay obstáculos a vencer como el de la inseguridad y el desempleo, en los cuales deberían centrarse unas estrategias macro desde el gobierno central y otras de la órbita local.

En sus 290 años, la seguridad ciudadana en la capital de Norte de Santander está golpeada por las bandas multicrimen, la guerrilla, el microtráfico y la falta de oportunidades que degenera en que la delincuencia común crezca, todo ello provocando la extorsión, secuestro, asaltos, atracos y robos de celulares.

Y dentro de ese caldo de cultivo de problemas también tenemos una ciudad afectada por la creciente inflación alimentada por el alza gradual de la gasolina, de las tarifas de servicios públicos y de los alimentos.

Y es larga la lista de dificultades como las calles intransitables, bien sea por los huecos o los trancones, o la falta de una gran estrategia para relanzar el modelo económico cucuteño, o los proyectos que duermen el sueño de los justos como una nueva Central de Transportes o del Centro de Convenciones y Exposiciones sobre el que no se ha vuelto a saber nada.

Y ni qué hablar del crecimiento desordenado, de la carencia de un estudio de microsismicidad para establecer de forma precisa las zonas de alto riesgo. Aparte de que sigue muy demorado el siempre anunciado plan de movilidad sostenible y el sistema de transporte integral metropolitano.

Esta fecha del 17 de junio para resaltar la donación de doña Juana Rangel de Cuéllar y levantar la que hoy es Cúcuta de 795.000 habitantes, más que un onomástico  debería volverse un ‘foro de ciudad’, no solo deliberante sino del que surjan soluciones para uno o dos temas específicos bien sea de comportamiento ciudadano o de esas obras de las que mucho se habla pero poco se hace.

Para los 291 años, fecha en la que ya le corresponderá al elegido en octubre de este año, ojalá se diera la iniciativa de la educación cívica en colegios, escuelas, universidades, espacios públicos, empresas, oficinas, etcétera, para la formación de un cucuteño que lleve en su corazón la ciudad y que aplique las normas de urbanidad, respete las normas de tránsito y actúe con civismo en las calles o en cualquier lugar, y así como muchos adoran al equipo cucuteño de fútbol ese mismo fervor se despierte por la ciudad en que ellos y sus familias habitan.

Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en: https://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion

Temas del Día