En un gesto significativo, las fundaciones Pies Descalzos de Shakira y Buffett, lideradas por el empresario Howard Buffett, han unido fuerzas para impulsar proyectos transformadores en el Catatumbo.
La promesa de construir un colegio parque ecológico es un rayo de esperanza para una región que, a pesar de su riqueza natural, ha enfrentado décadas de violencia. Se trata de un proyecto educativo que impactará a unos 1.000 niños cada año. Será un colegio con salones y espacios apropiados para el aprendizaje de la niñez y juventud en ese municipio.
La visita relajada de Howard Buffett a Tibú, cargando en hombros a un niño local, refleja un compromiso real con la comunidad. Su interés no se limita al presente, ya que ha mostrado apoyo a la conectividad vial y proyectos para consolidar el acuerdo de paz en la región.
El anuncio del Fondo para la Paz del Programa Mundial de Alimentos, respaldado por la fundación Buffett, aportando ocho millones de dólares para Norte de Santander y otros departamentos, es un paso significativo hacia el progreso.
No obstante, el magnate estadounidense destaca la capacidad de adaptacion de la gente del Catatumbo como la razón principal de su involucramiento.
“Nadie me ha preguntado por qué me interesé en el Catatumbo y al respecto puedo decir que cada vez que vengo a Colombia me impresiona la resiliencia de la gente acá. Muchas personas tienen grandes dificultades, y las expresan, pero me impresiona que siempre siguen adelante, construyendo con fuerza y esperanza. Es por eso que estamos aquí, es lo que nos hace creer en esta tierra”, les dijo a los periodistas en la más reciente visita a ese territorio.
Buffett enfatiza la fortaleza y esperanza de quienes, a pesar de las dificultades, perseveran. Este mensaje debería resonar fuertemente en las autoridades colombianas, instándolas a hacer más por una región que ha demostrado una admirable resistencia.
Lo ocurrido despertó también la confianza entre la comunidad que se siente apoyada por cooperantes internacionales para el cumplimiento de objetivos de desarrollo sostenible y para avanzar en la consolidación de la paz en esta región de Norte de Santander.
Es hora de que el Estado responda con medidas concretas. La percepción positiva de Buffett sobre la determinación de comunidades en lugares como El Tarra, El Carmen, Hacarí, Sardinata, San Calixto, y Ábrego, debería ser un catalizador para un esfuerzo conjunto de representantes sociales y políticos en Norte de Santander.
El llamado es claro: ¿Cuándo la Oficina del Alto Comisionado de Paz organizará una mesa de diálogo con el ELN en Norte de Santander, similar a la realizada en Chocó? ¿Y cuándo se convertirá en realidad la Universidad del Catatumbo?
La cooperación internacional es valiosa, pero la responsabilidad fundamental recae en el Gobierno Nacional. Con el respaldo de figuras como Shakira y Buffett, así como organizaciones internacionales, se espera que las autoridades nacionales actúen con prontitud para garantizar que la región florezca como un remanso de paz. Soñar es crucial, pero también es esencial convertir esos sueños en realidad.