Un ambiente de luto e incertidumbre embarga a los allegados de Yairo Yair Niño Quintero, quien fue asesinado de manera trágica en Ocaña, en una de las veredas más temidas por la comunidad, precisamente por ser escenario frecuente de este tipo de crímenes.
En la tarde del pasado domingo, 3 de mayo, se registró un macabro hallazgo en un camino de tierra de la vereda La Madera. Allí, sobre el lodo, yacía el cadáver de un hombre. Sin embargo, el estado del cuerpo, completamente calcinado, dificultaba su identificación.
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La vestimenta había quedado reducida a cenizas. Apenas algunos restos de tela negra de su camiseta permanecían en los hombros, mientras gran parte de su piel estaba oscurecida por efecto de las llamas.
La vegetación, también chamuscada a su alrededor, evidenciaba que el cuerpo fue incinerado en ese mismo lugar, luego de haber sido asesinado. La causa exacta de la muerte aún no ha sido establecida; no obstante, se presume que fue violenta, debido a rastros de sangre encontrados en el rostro.
El caso fue notificado de inmediato a las autoridades, que llegaron al sitio para realizar el levantamiento del cadáver. En ese momento, ni los investigadores ni la comunidad tenían certeza sobre la identidad de la víctima.
Horas más tarde, se logró establecer que se trataba de Yairo, de 27 años, oriundo de Teorama. Según las primeras hipótesis, habría sido trasladado hasta ese lugar en algún momento del domingo, donde posteriormente fue asesinado, en un hecho que ha generado temor entre los habitantes del sector.
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Mientras las autoridades avanzan en la identificación de los responsables y el esclarecimiento de los móviles del crimen, la noticia comenzó a difundirse entre sus allegados, quienes la recibieron entre la incredulidad y la resignación.
Al parecer, el joven atravesaba problemas personales que lo llevaron a vivir momentos difíciles, según relataron amigos cercanos. “Tanto dolor llevabas en el corazón, que nadie entendía. Lo que más me dolió es que acá estabas solo; suplicaste ayuda y nadie la vio. Ojalá Dios te reciba y te dé la compañía que querías”, escribió uno de ellos.
El Instituto Técnico Industrial Lucio Pabón Núñez también expresó su pesar mediante un comunicado, ya que allí el joven obtuvo su título de bachiller. “Hace diez años estábamos en el colegio, cursando nuestro último año. Éramos tan felices que no lo sabíamos. Me quedaré con tus mejores momentos”, comentó en redes sociales un antiguo compañero de aula.
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