En el último año, 4.765 hectáreas han sido formalizadas para 469 mujeres en Norte de Santander, entre ellas 221 madres cabeza de hogar que cultivan en tierra propia, donde siembran esperanza y proyectan futuro para sus familias.
De acuerdo con la Agencia Nacional de Tierras (ANT), durante los últimos tres años, el Gobierno ha titulado 13.565 hectáreas a 999 familias campesinas, en la región, las cuales cuentan con seguridad jurídica y garantías para acceder a créditos y programas de desarrollo agrícola.
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Esto les permite fortalecer sus proyectos productivos, aumentar su capacidad de inversión y, posteriormente, heredar las propiedades a sus hijos para que continúen con la tradición campesina de la región.
La productora campesina de la vereda Kilómetro 12 de Ábrego, Torcoroma Ortega, expresó su felicidad al tener en sus manos el título que la acredita como propietaria legítima de su finca. “Fue una gran alegría. Me sentí muy contenta porque hacía muchos años estaba esperando el título y no me llegaba”, afirmó.
El coordinador (e) de la Unidad de Gestión Territorial (UGT) de la ANT en el departamento, Javier Santiago Velásquez, destacó que la Reforma Agraria avanza con justicia social y equidad para las mujeres rurales del Catatumbo.
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“Hoy, más mujeres tienen el derecho de acceder a la tierra. La ANT ha entregado predios a mujeres para cultivarlos y trabajar. Qué mejor que la tierra esté en manos de ellas, que planifican, ordenan y gestionan sus fincas para producir alimentos y transformar el territorio”, aseguró el funcionario.

De acuerdo con Velásquez, a través del programa Fincas para la Paz, más de 250 mujeres rurales se convirtieron en beneficiarias de manera directa o a través de organizaciones campesinas, de víctimas del conflicto y firmantes de paz, gracias a la entrega de 13 predios que suman 2.513 hectáreas.
“Me siento muy feliz de saber que esta tierra ya nos pertenece junto con mi familia. Aquí hay maíz, auyama, arveja, plátano, limones; también tenemos pescados, unos cabritos, unas tres reses y caña. Yo doy fe de que las mujeres en Ábrego, Norte de Santander, sí recibimos tierra”, dijo la campesina de la vereda Borra de Ábrego, Zoraida García.
Comités de la Reforma Agraria
Según la ANT, 86 mujeres del Catatumbo hacen parte de los 12 Comités Municipales de Reforma Agraria (CMRA) en Ábrego, Convención, El Carmen, El Tarra, Hacarí, La Playa de Belén, Ocaña, San Calixto, Sardinata, Teorama, Tibú y Villa del Rosario.
Asimismo, seis lideresas campesinas integran el Comité Departamental de Reforma Agraria.
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La integrante del CMRA de Villa del Rosario y del Comité Departamental, Dina Raquel Zapata Alfonso, explicó que este proceso permite reivindicar el liderazgo de las mujeres rurales, para que se les reconozca como propietarias de la tierra, “porque en muchas ocasiones los predios estaban a nombre de sus parejas, de sus hijos o de sus padres, y a ellas no se les reconocía ese derecho”.
“Los comités de Reforma Agraria nos están dando voz a las mujeres en todo el país. Es un espacio importante no solamente para las mujeres, sino para las familias campesinas”, concluyó.
La mujer, centro de la Reforma Agraria
El coordinador (e) de la Unidad de Gestión Territorial (UGT) de la ANT en el departamento, Javier Santiago Velásquez, indicó que, en Ábrego se conformó el primer Subcomité de Mujer Rural y Enfoque Diferencial, un escenario que ubica a la mujer rural en el centro de la Reforma Agraria. Resaltó que este espacio busca facilitar y ampliar las rutas de acceso y formalización de la tierra para mujeres rurales y otras poblaciones desde un enfoque diferencial, como: jóvenes rurales, población diversa en la ruralidad y personas con discapacidad.
Este subcomité se convierte en una herramienta clave para garantizar que la Reforma Agraria también sea con y para las mujeres, jóvenes y población diferencial. Con ese espacio, la ANT avanza en el reconocimiento de los derechos territoriales, en la redistribución de la tierra y en la construcción de un campo más equitativo.
Durante la sesión se socializaron las funciones generales del subcomité, entre ellas la socialización de la oferta institucional relacionada con mujer rural y enfoques diferenciales; la identificación de brechas y barreras por razones de género u otras condiciones diferenciales; la transversalización del enfoque de género y diferencial en el plan de trabajo del CMRA; y la priorización y gestión de temáticas para el fortalecimiento tanto del subcomité como del Comité Municipal de Reforma Agraria.
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El subcomité podrá programar sesiones de fortalecimiento de acuerdo con las propuestas de sus integrantes, con acompañamiento del equipo institucional de la Agencia Nacional de Tierras o mediante articulación con otras entidades públicas, privadas o de cooperación internacional.

Espacios de formación y fortalecimiento
Con el acompañamiento de la Cooperación Alemana (GIZ), se han desarrollado dos espacios de trabajo interno con el equipo de la UGT de Norte de Santander, integrando los componentes técnico, jurídico y social. Estos encuentros estuvieron orientados a la reflexión sobre lecciones aprendidas, retos y ajustes en la implementación del proceso Tierras para la Paz.
Los encuentros permitieron analizar las barreras institucionales, técnicas y operativas que enfrentan las mujeres en el acceso y formalización de la tierra, y contribuyeron al fortalecimiento del enfoque de género en los procedimientos adelantados por la ANT, promoviendo una mayor conciencia institucional sobre la necesidad de garantizar el reconocimiento de las mujeres como sujetas de derecho en los procesos de acceso a tierras.
Con estas acciones, las comunidades rurales del Catatumbo avanzan en la construcción de soluciones reales para el acceso y la formalización de la tierra.
En ese sentido, la Agencia Nacional de Tierras reitera su compromiso de acompañar y fortalecer estos escenarios de participación de la mujer rural, donde la voz de las campesinas guíe el camino hacia un campo más justo, productivo y en paz.
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