El año pasado, Colombia recibió US$13.098 millones en remesas, lo que significó un crecimiento de 10,6%, respecto a 2024.
La cifra fe revelada en un informe del Observatorio de Migraciones, Migrantes y Movilidad Humana (OM3) de Migración Colombia y datos del Banco de la República, en el que destaca el valor de los migrantes y su flujo de dinero para la economía.
De acuerdo con la investigación, Norte de Santander figuró en el séptimo lugar entre las regiones que recibieron los giros internacionales de dinero, con US$270 millones. Valle del Cauca (US$ 2.525,21 millones), Cundinamarca (US$1.590,78 millones) y Antioquia (US$1.545,43 millones) ocupan los tres primeros lugares.
De acuerdo con el Banco de la República, este comportamiento de las remesas a nivel departamental no responde a un único factor, sino a la convergencia de varios procesos: el aumento sostenido de la población colombiana residente en el exterior, la consolidación de redes migratorias y la mejora de los canales formales para el envío de dinero, que han reducido costos y ampliado la cobertura financiera.
“Que las remesas hayan crecido 10,6% y representen cerca del 3% del PIB (Producto Interno Bruto) confirma que estos flujos son parte importante de la economía colombiana. La migración internacional no solo implica el desplazamiento físico de personas, sino que genera vínculos económicos transnacionales entre los territorios de origen y destino”, señaló la directora general de Migración, Gloria Esperanza Arriero López.
Destacó que los flujos migratorios aumentaron 6,1%, es decir, se amplió la presencia de connacionales en el exterior y la base potencial de remitentes. Entre 2018 y 2025 se contabilizaron más de 119 millones de movimientos migratorios de entrada y salida del territorio nacional, mientras que el país registró ingresos acumulados por remesas superiores a US$73.684 millones.
Fuente: Migración Colombia, Banco de la República.
Por otra parte, las salidas de colombianos con motivo de viaje “residente”, es decir, aquellos cuyo país de residencia se encuentra en el exterior, aumentaron 5,3%. Aunque ambos indicadores muestran incrementos, responden a dinámicas más amplias relacionadas con la migración y el flujo de recursos.
Según el informe, las remesas no dependen únicamente del número de personas que migran, también del nivel de inserción laboral y de la consolidación financiera que los colombianos alcanzan en sus países de destino.
Para el economista e investigador Christian Méndez, gran parte de las remesas viene jalonando la demanda interna a través de la vía del consumo de los hogares, lo cual permite reactivar la economía.
“Así como las remesas impactaron al año pasado, se espera que impacten el 2026. Tal vez la variación sea menor a la de 2025, pero continuarán teniendo una dinámica importante y Norte de Santander seguirá como uno de los principales receptores. Es clave que los hogares consuman, porque eso permite generar la producción de bienes y servicios, es un círculo dentro de la economía que fortalece la producción”, agregó Méndez.
El economista recalcó que estos envíos de dinero resultan en una fuente de ingreso para los hogares, con la cual hacen mercado, pagan servicios, compran ropa y calzado y demás.
Christian Méndez sostuvo que los riesgos de que Colombia concentre la demanda interna vía remesas es que no se diversifique el aparato productivo y, en el momento que sucedan fenómenos de política migratoria o se impongan algún tipo de impuesto adicional a estos giros, esa actividad se caiga, generando afectaciones.
“No se puede tener exclusivamente un crecimiento económico a partir de las remesas, por la alta vulnerabilidad de los choques externos, y no enfocarnos en sectores económicamente estratégicos que me generen valor agregado dentro del PIB, que generen riqueza dentro de la población colombiana”, agregó el experto.
Fuente: Migración Colombia, Banco de la República.
Egresos a Venezuela
En relación con Venezuela, los egresos de remesas desde Colombia pasaron de US$0.06 millones en 2018 (cuando se estimaba la presencia de 1.17 millones de venezolanos en el país) a US$48 millones en septiembre de 2025, con una población venezolana cercana a los 3 millones.
La directora de Migración, Gloria Arriero, explicó que ese crecimiento está vinculado a los procesos de regularización, pues, tras la implementación del Estatuto Temporal de Protección para Migrantes Venezolanos (ETPV), en 2021, los envíos hacia ese país crecieron 2.108%, alcanzando 2.65 millones de dólares ese año.
En los años siguientes, los envíos continuaron en alza: US$26 millones en 2023 y US$42 millones en 2024, reflejando el impacto de la creciente integración económica de la población venezolana.
Para esos años, más de 2 millones de venezolanos contaban con estatus migratorio regular, lo que facilitó su acceso al sistema financiero y fortaleció los canales formales de envío de remesas hacia Venezuela.
Estados Unidos sigue como el principal país de origen de las remesas. En 2024 envió US$6.298 millones, la cifra más alta del periodo analizado entre 2018 y 2025, y a septiembre de 2025 ya acumulaba US$4.853 millones.
“Este liderazgo coincide con su posición como principal destino de colombianos, cuyo motivo de viaje es residente y el principal origen de los ingresos es por motivo turismo”, agregó la directora de Migración.
Después del país norteamericano aparecen España (US$1.617,60 millones), Chile (US$402 millones), Reino Unido (US$390,1 millones), Ecuador (US$235,5 millones), Canadá (US$232,8 millones), Panamá (US$221,2 millones), Perú (US$201,8 millones), México (US$176 millones) y Brasil (146,4).
El dato
El monto recibido de remesas, en 2025, equivale a aproximadamente US$247 dólares per cápita, si se distribuyera entre toda la población de Colombia.