Con el tiempo, han sido varios los oficios de épocas pasadas que en la actualidad han tendido a desaparecer, pero José Antonio Medina Molina, un hombre de 65 años, aún se resiste a dejar atrás las enseñanzas empíricas de su padre, Gabino Medina, quien a finales de la época de los 60 obtuvo el título de ‘el mejor sobandero de Cúcuta’.
También conocido como kinesiología, “este arte fue heredado por mi papá y mis tíos, un don natural de la familia para sanar a las personas que lo requieran. Lo que ellos sabían, a mi hermano y a mí nos lo enseñaron para ponerlo en práctica”, relató Medina.
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El trabajo que ha desempeñado durante más de 40 años junto con su hermano, Sergio Medina, los ha llevado a hacerse un nombre en la ciudad y en el departamento. Relata Antonio que son muchas las personas que día a día visitan su pequeño consultorio en el barrio El Llano (donde vivieron gran parte de su vida) para ser tratadas ‘por sus manos milagrosas’.
Desde Ocaña, Pamplona, Bochalema, Chinácota, corren el voz a voz de los hermanos Medina. Incluso, en ocasiones, cuando las torceduras son más graves, sus mismos clientes les envían transporte.
Manos sanadoras
“Vienen a buscarnos por lesiones en los tobillos, los hombros, la columna, entre otras dolencias de las que hemos ayudado a recuperar a las personas con nuestras terapias, incluso, mejor que algunos médicos profesionales”, agregó.
Según Medina, los comentarios más frecuentes que reciben él y su hermano por parte de sus clientes son de asombro, pues luego de intentos fallidos de terapia en consultorios especializados, es que son sanados de sus dolencias.
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Uno de los clientes que Antonio Medina más recuerda fue el caso de una odontóloga que pagó en un consultorio especializado cerca de diez terapias a $100.000 cada una; cuando iba en la quinta, notó que su molestia articular seguía igual.
“Con dos terapias que le hice, la alenté, y aún recuerdo que me decía con felicidad: ‘usted es un profesional, señor Antonio’, sabe mucho más que un médico; así ha pasado con otras personas”, relató.