Un área metropolitana desde el planteamiento de la ciencia de ciudades consiste en zonas urbanas físicamente conurbadas que se comportan como una red funcional y en tal sentido se deben planificar como una sola unidad urbana. El área metropolitana de la zona urbana de Cúcuta está conurbada con las áreas urbanas de Villa del Rosario, Los Patios y el Zulia que no se corresponde con la definición jurídica del área metropolitana de Cúcuta. Esta dicotomía obliga una planeación técnicamente más estructurada, holística y dinámica. Esta planeación metropolitana, en sus dos versiones,requiere tecnologías de información y comunicaciones robustas para la captura y procesamiento de información de toda la subregión, gran parte en formato geográfico.Debemos avanzar en la planeación de largo plazo, pues mientras la planeación urban ya está avanzando en pensamiento sistémico,nosotros seguimos con planeación decimonónica lineal,mal adobada con el globalismo izquierdista de la agenda 2030.
Esta concepción debería darse con el área metropolitana de San Cristóbal; la nueva realidad venezolana podrá lograr este propósito. La existencia estructurada de estos dos dipolos metropolitanos permiten concebirun plan maestro metropolitano binacional soportado en el desarrollo de infraestructura, lo que viabiliza un área metropolitana binacional. La infraestructura sine qua non por la que este propósito no pasaría de una buena idea es contar con una conexión de altas especificaciones entre ambas capitales metropolitanas nacionales, que al minimizar los costos de transporte en el área conurbada binacional permitan aprovechar un mercado ampliado de dos millones de personas residentes.
La planeación independiente, no supeditada a entes nacionales,es la condición jurídica esencial del área metropolitana binacional. Un área metropolitana binacional es un ente supranacional, con condición especial en asuntos específicos. Este ente jurídico supranacional requiere un trámite de aprobación complejo que debe contar con buenos padrinos que ayuden a derrumbar los muchos obstáculos que se van a presentar. No pueden ser los parlamentarios de la región, bastante afectos al centralismo que les ha dado tantos réditos. Los padrinos deberían ser posibles socios inversionistas futuros del área metropolitana binacional: países, grandes corporaciones o sector financiero internacional.Estructurar con parámetros internacionales algunos proyectos de infraestructura del área binacional, permitiría motivarlos padrinos adecuados.Lograr inversionistas internacionales, privados o estatales, especializados en infraestructura, es el objetivo difícil de lograr. El primer proyecto a impulsar debe ser la conexión física entre Cúcuta y San Cristóbal con una autopista de túneles y viaductos, corta y rápida y/o un tren liviano.Crear un ente de estructuración conjunta de proyectos de infraestructura que se puedan ofertar internacionalmente es el primer paso en el principio del acuerdo binacional; garantizar la financiación de este ente promotor es fundamental. Se debe empezar por buscar, desde la sociedad civil, principalmente de los empresarios de ambos países, impulsores de la iniciativa.
El documento de creación del área metropolitana binacional colombo-venezolana deberá surgir de mesas de trabajo conjuntas entre sociedad civil y entes públicos locales de ambas áreas metropolitanas nacionales. Deben ser grupos profesionales interdisciplinarios que puedan dar estructura sólida al documento que será la base del proyecto de ley. Sería una buena garantía de éxito contar con apoyo de asesores que hayan trabajado en áreas metropolitanas binacionales, y claro, invitar a contar la experiencia por parte de los operadores de áreas metropolitanas binacionales como la de San Diego-Tijuana en la frontera USA-Mexico.
De común acuerdo con los tachirenses se debe redactar un proyecto de ley, donde queden bien claros los asuntos en que se debe dar independencia al área metropolitana binacional, entre otros, particularidad financiera, asuntos ambientales, tránsito y transporte y carnetización de residentes del área metropolitana binacional. La ley debe someterse a aprobación de los dos Congresos con un texto conciliado, que después de pasar por los debidos controles constitucionales, se hará ley con las firmas de ambos presidentes, cuando, surgirá el área metropolitana binacional colombo-venezolana como ente jurídico supranacional.
Este propósito requiere inteligencia, carácter, persistencia y claridad obsesiva en el objetivo.
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