En los tres artículos anteriores de esta serie —Liderar en tiempos de singularidad, exploramos cómo los líderes del siglo XXI necesitan nuevas narrativas para actuar en una era que avanza más rápido que nuestra comprensión.
Hoy entramos en el terreno más desafiante: la incertidumbre.
La singularidad tecnológica ha vuelto lo impredecible una constante. Los modelos de gestión basados en control y previsión ya no funcionan en un entorno donde el mapa cambia todos los días. En este escenario, liderar no es imponer orden, sino en dar dirección en medio del desorden.
Durante décadas, el liderazgo se midió por la capacidad de planear y mantener la estabilidad. Hoy, esas virtudes pueden convertirse en obstáculos.
El economista Vikram Mansharamani sugiere una nueva habilidad: aprender a leer señales débiles, pequeñas pistas que anticipan cambios. Quien las capta a tiempo no predice el futuro: lo interpreta antes que los demás.
Por su parte, el inversor Hemant Taneja acuñó el concepto de peak ambiguity: el punto máximo de ambigüedad, donde las certezas se disuelven, pero las decisiones no pueden esperar.
Peak ambiguity = máxima confusión, máximo potencial.
Solo quien se atreve a decidir en la niebla abre nuevos caminos.
El liderazgo del siglo XXI ha dejado atrás modelos centrados en la autoridad y el control. Hoy, los líderes más efectivos no se definen por su capacidad técnica, sino por su empatía, colaboración, adaptabilidad y compromiso con un propósito ético. La transformación del liderazgo exige integrar pensamiento sistémico con sensibilidad humana, para responder a desafíos complejos de forma consciente y regenerativa.
“Según Chris Barton, creador de Shazam, el líder del siglo XXI no se define por su talento, sino por su “grit”: esa mezcla de pasión y perseverancia que convierte la incertidumbre en propósito y el esfuerzo sostenido en innovación transformadora.”
Como resume Harvard Business Review: “los líderes exitosos no predicen el futuro, lo prototipan, lo diseñan.”
Hoy, hablar solo de resiliencia no alcanza. Resistir sin transformarse es estancarse.
Surge así la resiliencia regenerativa: la capacidad de renovarse y fortalecerse tras la crisis.
Implica tres giros:
- De la reacción a la renovación: el caos como fuente de rediseño
- De la estabilidad a la adaptabilidad: flexibilidad como ventaja
- Del miedo al sentido: cada dificultad como oportunidad para redefinir propósito
Los líderes regenerativos no protegen a sus equipos del caos: los preparan para crecer dentro de él.
No buscan restaurar el pasado, sino crear una versión más fuerte y más sabia. Colombia atraviesa su propio peak ambiguity: polarización política, desconfianza institucional y fatiga social. Pero el caos también puede ser punto de partida.
Para transformarlo, necesitamos tres movimientos:
- Reconstruir la confianza: vernos como co-creadores del futuro
- Redefinir el progreso: del éxito individual a la prosperidad compartida
- Activar la inteligencia colectiva: conectar ciencia, empresa, gobierno y comunidad
Solo así convertiremos la incertidumbre en energía social creativa, capaz de hacer de esta crisis una oportunidad histórica.
El liderazgo regenerativo empieza cuando creemos que Colombia puede reinventarse sin destruirse.
En la era de la sobreinformación, el riesgo no es equivocarse, sino no moverse.
Esperar certezas absolutas es llegar tarde.
Liderar hoy exige valentía informada: actuar con propósito, incluso con datos incompletos.
La adaptabilidad es la nueva fortaleza: una mezcla de humildad, curiosidad y coraje para decidir en movimiento.
Liderar con GPS, no con mapa
En tiempos de singularidad, se lidera con GPS, no con mapa.
Significa moverse con propósito, recalcular rutas y adaptarse al terreno cambiante.
El líder del futuro no ofrece certezas: ofrece dirección dinámica.
Convoca, interpreta, regenera.
El caos será su materia prima.
La intuición, su radar.
La resiliencia regenerativa, su motor.
Y tal vez, cuando los colombianos aprendamos a leer las coordenadas del cambio, entendamos que liderar no es esperar tiempos mejores, sino atreverse a construirlos paso a paso, con el GPS encendido del propósito compartido.
Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en https://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion .
