
La crisis de El Catatumbo avanza y está todavía bastante lejos de resolverse. Vemos sin dejar de asombrarnos las consecuencias que afectan de manera grave y directa a los habitantes de esa región, los desplazamientos forzosos y el abandono de sus parcelas son registro permanente del coletazo de la arremetida violenta que se vive en esa próspera zona del departamento. Los que se quedaron cuidando sus pertenencias, están confinados.
Para el 27 de enero las autoridades informaron de 41 homicidios confirmados, 48.004 personas desplazadas, 25.011 personas que han quedado confinadas en Tibú, Teorama y San Calixto y está ocurriendo algo que no se había imaginado, el flujo migratorio hacia Venezuela que ha alcanzado picos de 700 personas por día. Algunos deben ser venezolanos que retornan a su país. A la fecha estas cifras deben haber cambiado desafortunadamente y nos dirán que hay más personas afectadas.
Es por esto que no podemos dejar de mirar a El Catatumbo para seguir la crisis que vive, de nuestra parte debemos continuar enviando las ayudas, bien sean alimentos o elementos que sirvan para el bienestar de los desplazados que hoy ocupan los alberges improvisados donde se alojan. La gobernación de Norte de Santander y la alcaldía de Cúcuta se han dedicado con prontitud a dar auxilio a los desplazados.
Las crisis se suceden entre nosotros a diario y pasa con relativa frecuencia que una nueva opaca a la anterior y le resta importancia, como si un clavo sacara otro. En este caso ni los mensajes en la red X del presidente durante la madrugada de un día domingo, ni sus consecuencias y sus extensos análisis, ni los consejos de ministros expuestos en la televisión con los resultados adversos para el gobierno nacional, podrán hacer que olvidemos la crítica situación que viven estas personas, nortesantandereanas y cercanas a nosotros, aunque las vías de comunicación terrestre que nos puedan llevar a ellos, sean desastrosas que parece que estuvieran muy distantes.
Los decretos se han producido con la intención de resolver la problemática. El Ministerio de Defensa ha divulgado el 118 del 30 de enero de 2025 y mediante facultades extraordinarias el gobierno podrá recuperar el control territorial, fortalecer la seguridad y garantizar la protección de los derechos fundamentales de la población en todo el territorio que abarca El Catatumbo y se extiende a los municipios afectados por la situación. El comando de la fuerza pública será el encargado directo de ejecutar estas acciones. Otras disposiciones del gobierno central estarán encaminadas a paliar las carencias de los pobladores de esa zona y se espera que la inversión en programas sociales sean la bandera de la presencia del Estado, allí donde mucho rato ha estado ausente.
El ejecutivo nacional en cabeza del presidente Gustavo Petro decretó el Estado de Conmoción. El Congreso de la República también ha tomado partido en la crisis –porque le corresponde- y se sabe que una comisión accidental, de la cual hacen parte los senadores de nuestro departamento, le harán seguimiento a al decreto presidencial. El dinero de las regalías empezó a movilizarse para atender la emergencia de El Catatumbo, lo cual contribuirá a paliar la situación actual, con tal que este capital que gira el departamento nacional de planeación sea destinado a los planes propuestos, sin desvíos.
La crisis en El Catatumbo está viva y requiere hoy como ayer la participación de todos de manera solidaria para solucionarla, no nos olvidemos de esos hermanos nuestros desplazados o confinados.
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