Colombia está a la expectativa de la reunión de hoy, en la Casa Blanca, entre el presidente Gustavo Petro y su homólogo estadounidense Donald Trump, con el objetivo de fortalecer las relaciones bilaterales, tras los impasses entre ambos mandatarios.
Para el Centro de Pensamiento para del Desarrollo Pro Cúcuta, el Catatumbo (Norte de Santander) es el escenario ideal para que Trump se apunte un logro en la paz mundial con su apoyo a esta subregión, a través de una política económica y de seguridad.
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El presidente de la organización, Antonio Ríos, dijo que el encuentro es una oportunidad para que Petro le hable a su par de un plan para construir un plan de pacificación en esta zona, con tres pilares de acción:
- Asistencia militar con tecnología.
- Un crédito flexible para construir vías terciarias.
- Arancel cero a productos originarios de los municipios PDET (Programa de Desarrollo con Enfoque Territorial) y de Cúcuta.
El dirigente social manifestó que las herramientas más efectivas para transformar ese territorio y la frontera son la diplomacia y las propuestas de negocios, por lo que un tratamiento preferencial en materia de gravámenes, para que sus productos agropecuarias e industriales puedan llegar competitivamente a EE. UU., serían un ‘gana-gana’ para ambos países.
“Sobresale con mucho éxito el cultivo de la palma de aceite, con 35.000 hectáreas de producción, pero hay una fortaleza y experiencias enormes en cacaos finos y café, que de inmediato interesarían a las empresas norteamericanas y, si nos dan asesoría agroindustrial, podríamos hacer su transformación para llegar listos a los más exigentes paladares”, agregó.
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Crédito para vías
En cuanto al crédito flexible, el presidente de Pro Cúcuta destacó que debe ser con bajas tasas de interés y amplio plazo de pago por parte del Gobierno. Este incluye un componente clave: que empresas de ese país se encarguen de la construcción de las vías terciarias, para garantizar transparencia, calidad y agilidad en el desarrollo de las obras.
“Esta es una acción urgente y prioritaria, porque solo las vías en buen estado, conectadas con los ejes de tránsito principales, permiten a los pequeños campesinos ser competitivos en precios, para acceder a los mercados de grandes ciudades como Cúcuta, Ocaña y de la costa Caribe”, sostuvo Antonio Ríos.
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Se estima que, sumadas todas las vías terciarias de la subregión, según cifras del Instituto Nacional de Vís (Invías), esas pueden llegar a 3.000 kilómetros, de los cuales solo 360 kilómetros (12%) están en buen estado, restando por rehabilitar 2.640 kilómetros.
“Estas cifras explican por sí solas las causas del bajo desarrollo económico y social del Catatumbo, pues, los municipios no cuentan con los recursos para financiar la construcción de esas obras”, recalcó.
Ríos señaló que, en términos financieros, técnicos y logísticos, el reto es inmenso, pero con un promedio estimado de $1.5 millones para construir un km de vía, $3.960 millones permitirían rehabilitar los 2.640 km.
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