Con el anuncio de la ministra de Ambiente y Energía de Ecuador, Inés Manzano, del aumento del 900% en la tarifa de transporte de crudo colombiano a través del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), no solo pierden los colombianos, sino también los habitantes del vecino país.
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, expresó en su cuenta en X que “elevan unilateral y arbitrariamente el precio del transporte de crudo por uno de sus oleoductos, violando nuevamente compromisos adquiridos, como el acuerdo del 13 de febrero de 2011”. “Afectan, principalmente, a pequeños productores”, recalcó.
De acuerdo con datos suministrados a La Opinión por ese despacho y por la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP), en 2025 se movilizaron, a través del SOTE, 20.000 barriles de crudo diarios, labor que está suspendida desde diciembre pasado.
Esa exportación equivale al 2,6% de la producción nacional. Aproximadamente, 12.000 barriles al día se transportan por el SOTE.
El presidente de la ACP, Frank Pearl, indicó que la medida tiene un impacto muy serio para Colombia, porque encarece de manera drástica el costo de exportación de crudo en el sur del país (Putumayo y Caquetá), pone en riesgo dicha producción y reduce la competitividad del petróleo colombiano en los mercados internacionales.
Frank Pearl, presidente de la ACP.
“Con un precio del Brent alrededor de los US$65 por barril, una tarifa de transporte de US$30 representa casi la mitad del valor. Eso no es sostenible para ninguna operación, obliga a las compañías a almacenar la producción y buscar rutas alternativas más costosas y limitadas y, si no se encuentra una solución rápida, podría llevar a la suspensión de la producción en esa región”, afirmó Pearl.
El presidente de la Fundación Xua Energy, Julio César Vera, explicó que subir la tarifa de US$3 a US$30 significa un encarecimiento y una posible inviabilidad de las operaciones de Ecopetrol y otras empresas, mientras que, para Ecuador, representa menos ingreso de recursos, los cuales son muy importantes para ese país.
“Colombia produce en esa cuenca más o menos19.200 barriles diarios. En noviembre, que es el último dato disponible, fueron 22.000 barriles. Son básicamente cuatro operadores los que pierden, que han trabajado durante mucho tiempo y han luchado contra todas las vicisitudes. Ellos encontraron una alternativa que era de ganar-ganar para los dos países”, agregó.
Los perdedores
Julio César Vera precisó que una de las empresas afectadas es GeoPark, tercer productor nacional de crudo, que finalizó el año 2025 con una cifra consolidada de 28.000 barriles por día, 800 de ellos en Putumayo.
Julio César Vera, presidente de la Fundación Xua Energy.
Aseguró que esta compañía construyó una estructura de 17 kilómetros, llamada Oleoducto Bicentenario Amerisur (OBA): 2 km en territorio colombiano y 15 km en ecuatoriano, que se conecta con otro ducto para acoplarse al SOTE. Estos últimos suman unos 1.000 km y permiten llegar al puerto de Esmeraldas.
“El costo aproximado del transporte entre los tres sistemas es de US$4 por barril. En el pasado, la compañía tenía que llevar el crudo en carrotanques hasta Huila o Puerto Boyacá, con costos altísimos, de US$8 o US$10”, añadió.
El presidente de la Fundación Xua Energy manifestó que el segundo perdedor es Gran Tierra Energy, que lleva casi 20 años allí y exporta a través de Ecuador unos 9.000 barriles por día, desde el puente de San Miguel.
“Incluso, desde diciembre ya estaban teniendo dificultades porque el puente está cerrado, ya que lo transportan hasta la estación Lago Agrio, en Sucumbíos, y ahí lo suben al OCP (Oleoducto de Crudos Pesados)”, manifestó Julio Vera.
Sostuvo que ese transporte combinado puede costar US$5. No obstante, con el anuncio de Ecuador, le tocaría trasladar el hidrocarburo a Huila o Puerto Boyacá, encareciendo sus actividades.
El presidente de la ACP, Frank Pearl, también dijo que al problema de la tarifa se suma el cierre de la frontera en San Miguel–Sucumbíos desde el 24 del mes pasado, lo que “agrava la situación logística, afecta empleos en ambos países y golpea las economías locales de la zona de frontera”.
Julio Vera detalló que los otros dos perdedores son Ecopetrol y su socio Parex, que mueven alrededor de 12.000 barriles por día a través de la estación Lago Agrio.
Vera indicó que una solución sería reactivar el Oleoducto Transandino, entre Orito y Tumaco, el cual está paralizado desde 2023 por atentados terroristas y acciones ilícitas, pero la operación es más costosa: US$7 por barril transportado, aunado a los riesgos por el conflicto armado.
La ruta del crudo
El petróleo colombiano que sale por Ecuador utiliza principalmente tres tramos de infraestructura: el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), que es la principal vía hacia los puertos del Pacífico; en algunos casos, el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), al que se accede tras transporte terrestre; y el Oleoducto San Miguel–Lago Agrio (OSLA).