Cúcuta amaneció ayer con manifestaciones organizadas por los sindicatos de dos empresas, los cuales exigen un ajuste salarial para quienes no ganan el salario mínimo, acorde con las necesidades de los empleados.
Una de esas protestas se llevó a cabo en las afueras de Coca-Cola, donde un grupo de colaboradores se encadenó para llamar la atención de la directiva local y nacional de la organización. Allí también piden formalizar la contratación del 95% de la planta.
El representante del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria de Alimentos (Sinaltrainal), Jorge Patiño, informó a La Opinión que el pasado 31 de diciembre presentaron un pliego nacional de peticiones con sus “más sentidas necesidades”, dos de ellas vitales: la contratación directa e indefinida de todos los trabajadores, debido a que 95 de cada 100 están subcontratados, y un incremento salarial que no esté por debajo del 10%.
“Estos empleados están llevando del bulto, porque no tienen las garantías ni las condiciones laborales y económicas. Son trabajadores que llegan aquí a las 5:00 de la mañana y a las 9:00 o 10:00 de la noche están saliendo para sus casas”, afirmó Patiño.
Protesta afuera de la empresa embotelladora. / Foto Carlos Ramírez-La Opinión
En cuanto al “salario digno y justo”, el líder sindical manifestó que la última propuesta que hizo la compañía en la mesa de negociación fue del 4%, la cual calificó como “bastante irrisoria”, comparada con el incremento que estableció el Gobierno por decreto (23,7%).
“Pretendemos lograr un aumento que verdaderamente satisfaga las necesidades de los trabajadores y que se les den condiciones justas. Tenemos alrededor de 300 empleados en Cúcuta; imagínese cuántos están subcontratados (280 aproximadamente). Hace muchos años hicimos una huelga de hambre que duró 14 días y estamos dispuestos a llegar hasta donde podamos”, recordó Jorge Patiño.
La otra manifestación se dio en las instalaciones de Centrales Eléctricas de Norte de Santander (CENS), filial de Empresas Públicas de Medellín (EPM), donde también se exige un incremento de sueldo para quienes no perciben el salario mínimo.
Protesta en CENS. / Foto Carlos Ramírez-La Opinión
El directivo nacional del Sindicato de Trabajadores de la Electricidad de Colombia (Sintraelecol), Fernando Castaño, afirmó que propusieron en la mesa de negociación dos fórmulas para el incremento: el Índice de Precios al Consumidor (IPC), cuyo indicador anual de 2025 fue del 5,10%, más algunos puntos, y el porcentaje del salario mínimo decretado, lo cual beneficiaría a unos 700 colaboradores.
“Se puede subir el 23%, porque estamos hablando de una empresa que tiene ganancias multimillonarias, que anualmente genera más de $130.000 millones para los accionistas. Sin los trabajadores, una empresa no se mueve”, agregó Castaño, quien destacó que, de no obtener una respuesta satisfactoria, podrían irse a huelga, lo cual puede afectar la operación de algunas áreas de CENS.
Desde la empresa confirmaron a La Opinión que están en mesas de trabajo con el sindicato para llegar a un acuerdo que beneficie a las partes.