Desde el pasado lunes comenzó a regir el nuevo precio del galón, tras la rebaja de $500 ordenada por el Gobierno. Por ello, en Cúcuta, el combustible exento de impuestos pasó de $14.400 a $13.900.
Un recorrido de La Opinión permitió precisar que, en el área metropolitana, la mayoría de las estaciones de servicio (EDS) vende el combustible al valor fijado; incluso, algunas $1 por debajo, a $13.899. Sin embargo, hay una que otra que anuncia un precio más elevado: $199 ($14.099) y $228 ($14.128) por encima del establecido.
Un empresario del sector precisó que estos expendios se exponen a sanciones por incumplir la medida del Ministerio de Minas y Energía, a pesar de que el mes anterior eso no era posible, porque el Gobierno establecía un margen de ganancia por galón a los minoristas.
Hasta enero, entonces, era permitido que algunas estaciones tuvieran precios superiores a los de referencia de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), siempre y cuando estuvieran dentro de dicho rango.
La directora ejecutiva de la Asociación de Estaciones de Servicio de Norte de Santander (Asesnort), María Eugenia Martínez, dijo a este medio que el ministro Edwin Palma “está empecinado en que $13.900 es el precio, y no es así”.
El gremio de las EDS pide al ministro Edwin Palma revisar la estructura de precios. / Foto Stefany Peñaloza-La Opinión
Martínez detalló que, al revisar las facturas de las mayoristas, hay que sumar el margen al distribuidor minorista autorizado a partir del 1 de febrero ($1.155); además de la pérdida por evaporación de la gasolina, que también está incluida en la estructura de precios, y el aporte a Soldicom (fondo parafiscal de fomento del sector de la distribución minorista de combustibles líquidos), entre otros ítems. Todo ello arroja un valor total de $14.132.
“Si el mes pasado estaba en $14.669, en promedio, y se le rebajaron $500, entonces el precio es de $14.199. El ministro no entiende eso, ni sus funcionarios. Le hemos solicitado que rectifique, al igual que le hemos pedido a la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) que analice esta situación, porque se está cometiendo un gran error”, señaló la líder gremial.
Miedo de las EDS
María Eugenia Martínez afirmó que algunas EDS, por miedo a sanciones y a que les envíen funcionarios de la Superindustria y del ministerio, mantienen el precio en $13.900, “pero eso realmente es una tortura”.
“Un gremio tan golpeado, que genera tantos empleos, y ahora el ministro les va a hacer perder $200 más. Eso no tiene presentación. Nosotros nos guiamos por la factura de compra. ¿Por qué el ministro Palma no llama a la mayorista para revisar eso?”, recalcó la directora ejecutiva de Asesnort.
Uno de los empresarios calificó la decisión del ministerio como populista, porque la reducción del precio se hizo a costa del margen de rentabilidad que les deja a las estaciones la venta del hidrocarburo, al tiempo que los costos operativos crecieron con el alza del 23,7% del salario mínimo y de otros bienes y servicios.
“Es una medida arbitraria, pues no se sabe qué cálculo hizo el Gobierno ni de dónde salen esas cuentas. Solo nos dicen: ‘ustedes no pueden vender la gasolina a más de $13.900’”, expresó.
La fuente consultada aseguró que el Gobierno viola la norma, la cual establece que, para las estaciones de servicio, el margen de ganancia debe subir de acuerdo con la inflación causada del año anterior, es decir, 5,1% para 2025.
“Entonces, nos suben el margen de $1.099 a $1.155, pero nos hacen rebajar el precio de la gasolina; o sea, realmente nos hacen perder $290 de ganancia. Me toca tener el precio impuesto, porque me da miedo que el ministro, en su afán de venganza con Norte de Santander, me cierre la estación”, indicó el empresario.
El propietario del expendio añadió que, mientras pierden ganancias, los costos operativos aumentan; por ejemplo, el de la vigilancia 24 horas, en el que se gasta cerca de $11 millones. Eso es alrededor de una tercera parte de las ventas del cupo de combustible exento que tiene esa EDS.
Aunado a ello, la caída en el comercio de la gasolina ha hecho que algunas estaciones lleguen a final del mes con parte del cupo subsidiado. Así, tuvieron que vender a precio nuevo el hidrocarburo que el mes pasado compraron más caro, aumentando las pérdidas.
El dato
El Minminas y la SIC anunciaron una estrategia conjunta de inspección, vigilancia y control para garantizar que la reducción de $500 se cumpla. Edwin Palma señaló hace dos días que, en cerca de 25 ciudades principales, la reducción observada es de alrededor de $300 por galón, lo que indica un traslado parcial del ajuste.