Los padres de familia del municipio están preocupados por una virosis que ataca a los menores de edad, al parecer, por los bruscos cambios climáticos.
En los últimos días una cantidad considerable de niños han sido atendidos en el hospital regional Emiro Quintero Cañizares. Los pequeños llegan con diversos síntomas.
En la sección de urgencias a diario hay congestión de madres que acuden con sus hijos para que reciban atención por severos cuadros febriles, diarrea y vómito.
La jefa del Comité Epidemiológico del centro asistencial, Sonia Castellanos, manifestó que se están tomando las muestras necesarias para establecer las causas de la epidemia.
“En urgencias se reportan cerca de cien citas diarias de menores afectados por el virus”, comentó.
Rostros de angustia
Las madres llegan al centro asistencial llenas de angustia. La mayoría tiene que trasnochar ante el llanto de sus niños, que no pueden conciliar el sueño producto del dolor.
Yulieth Peña, en la sala de espera, contó que su pequeño presenta un fuerte cuadro febril, tos frecuente y flemas.
“Estoy esperando el diagnóstico del pediatra, porque mi hijo está prendido en fiebre y presenta dificultades para respirar. Pido que se le revisen los pulmones”.
Catherine Reyes está preocupada porque su hija, menor de seis meses, presenta brote en todo el cuerpo. “Se le bajaron las plaquetas y está deshidratada”.
El hijo de Marylin Delgado se queja mucho por el dolor: presenta afecciones estomacales y no deja dormir s sus seres queridos.
Una situación similar vive la señora Nelly Arenas. Su hijo es atendido en el centro asistencial debido a la virosis. “Sufre una afección bronquial, mucha diarrea y ha perdido peso”.
Jazmín Lozano comentó que su hijo de 15 meses era muy sano, pero en enero comenzó a presentar varios quebrantos de salud. “Tiene fiebre, vómito y está tapado del pecho. Le hemos suministrado todo tipo de medicamentos y no se repone”.
Laudín Andrea Ascanio espera los resultados del laboratorio para el tratamiento de su niña de 2 años de edad y Yus Leidy Cárdenas también expone la situación a los galenos del hospital Regional Emiro Quintero Cañizares de Ocaña.
Authored by
