Como si estuviera escrito en el destino, la muerte de Carlos Julio Hernández Olivares estuvo ligada a una de sus grandes pasiones: las motos. Su vida terminó de forma abrupta en medio de un confuso accidente de tránsito.
Y es que sobre su muerte permanece una gran incógnita: ¿por qué ingresó a la zona de cebreado vial? Ese movimiento habría sido el desencadenante de una colisión que terminó con la vida del hombre, de 63 años, la noche del pasado viernes, 15 de mayo.
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El siniestro ocurrió pasadas las 11:30 p.m., cuando Carlos Julio se movilizaba por la avenida Séptima en una motocicleta Honda negra, de placa XKS-61H. Sin embargo, metros antes de llegar a la glorieta donde está ubicado el CAI Industrial de la Policía, sufrió un fuerte choque.
Hasta el momento no se ha establecido el motivo exacto por el que perdió el control. Lo único claro es que, al parecer, se desplazaba a una velocidad considerable, algo que habría quedado evidenciado en las marcas dejadas tras el impacto.
La motocicleta salió de su carril e ingresó a una zona delimitada con bolardos y separadores plásticos, ubicada al costado izquierdo de la vía. Este espacio fue diseñado para impedir el paso de vehículos y evitar precisamente accidentes como el que terminó ocurriendo.
Carlos Julio atravesó esa zona y chocó de frente, con el costado derecho de la motocicleta, contra uno de los separadores. El punto de impacto quedó marcado en el concreto. Tras el violento choque, tanto él como la moto salieron expulsados por el aire y recorrieron más de siete metros antes de caer sobre la glorieta.
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La motocicleta terminó unos metros más adelante, mientras que el hombre sufrió graves lesiones al golpearse contra el asfalto y murió en el lugar. Las heridas, tanto internas como externas, provocaron una escena impactante que interrumpió por varios minutos la rutina de quienes transitaban por el sector.
Personas que pasaban por la zona y uniformados del CAI salieron a verificar lo sucedido, pero ya no había nada que pudieran hacer por auxiliarlo. Posteriormente dieron aviso a las autoridades y alféreces de la Secretaría de Movilidad llegaron para atender la emergencia.
Ante la mirada de una decena de testigos, las autoridades acordonaron el área y restringieron el paso vehicular mientras realizaban el levantamiento del cuerpo y la inspección del lugar, con el fin de reconstruir lo ocurrido. El caso quedó en manos de los investigadores, quienes buscan esclarecer las causas de este nuevo siniestro vial fatal en la ciudad.
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