La muerte se volvió a asomar en Puerto Santander. Esta población no deja de percibir la inseguridad y la oleada violenta que caracteriza por ese eje fronterizo con Venezuela, donde los grupos armados ilegales imponen su ley a sangre y fuego.
Richard Eduardo Contreras Ramírez, de 21 años, se convirtió en la víctima más reciente de los violentos, tras ser atacado a balazos.
El cadáver apareció tendido en la mitad de una vía rodeada por una zona boscosa, en el sector conocido como Puente Amarillo, alrededor de El Camellón.
Por razones de seguridad, la Policía no se trasladó al sitio, por lo que miembros de la funeraria Nuestra Señora del Carmen arribaron a la escena del crimen y trasladaron el cadáver al Instituto de Medicina Legal, a la espera de que sea reclamado por sus familiares.
No obstante, según se conoció, una doliente de Contreras, fue la que alertó a las autoridades del hallazgo del cadáver de su ser querido, por lo que de inmediato se adelantaron las labores del levantamiento del cuerpo.
Extraoficialmente se estableció que Contreras Ramírez había salido hace cinco meses de la cárcel en Venezuela, donde estuvo detenido por el delito de contrabando.
Sin embargo, sus familiares desconocían a qué se dedicaba actualmente. Al parecer, la víctima vivía en el sector Orope del vecino país.
Otros homicidios
En el sector conocido como Mi Ranchito, zona rural de Puerto Santander, fueron descubiertos el 25 de febrero, los cadáveres de Florencio Blanco Cortés, conocido como Gordo Cacha, y de Duglar Alirio Becerra Arias.
Los dos hombres fueron asesinados a balazos. ‘Gordo Cacha’ fue impactado en tres oportunidades, en la cabeza, el pecho, y abdomen.
En el lugar del hecho, fueron halladas dos vainillas de un arma de largo alance y un proyectil.
Asimismo, Becerra tenía dos impactos de bala en el pecho. Se pudo conocer que este hombre era pensionado del Ejército, donde habría perdido parte de su pierna izquierda.
Las autoridades presumen que el Ejército de Liberación Nacional (Eln) estaría detrás de los recientes crímenes, por cuenta de la disputa que mantienen con miembros de la banda criminal Los Rastrojos.
Cabe recordar que, a inicios de febrero, en el barrio Nuevo Mundo, también de Puerto Santander, fue asesinada una mujer, que hasta ese momento no había sido identificada.