“Yo no estoy buscando votos, señora del Eln que traicionó su papel negociador, yo busco la paz que ustedes, señores del Eln, no entendieron; y creo que no entenderán jamás. La paz es revolucionaria y por eso la oligarquía nos ha sumido en los cien años de soledad, de matarnos entre nosotros, violencias de dos siglos”.
El presidente también señaló que la guerrilla ha dejado de representar al pueblo y que su financiamiento a través del narcotráfico ha cambiado su naturaleza.
"Cuando se deja de vivir con el campesino y se pasa a transitar en carros blindados, cuando la comida se compra con dineros de la cocaína y se llenan las cuentas bancarias para adquirir armas y drones, se deja de ser revolucionario y se convierte en traqueto", sostuvo.
Lea aquí: El Tren de Aragua: la megabanda criminal que Trump usa para señalar y deportar a venezolanos
Petro también reconoció que su propia vida en la Casa de Nariño podría ser criticada, pero aseguró que mantiene contacto con la gente humilde y que, incluso como presidente, ha debido cambiar rutas de vuelo por amenazas de misiles.
“No me asusta mucho, durante décadas me acostumbré a eso, pero me permite mantener mi pensamiento vivo, mis principios y claro de qué lado estoy", enfatizó.
El jefe de Estado reiteró su distanciamiento del poder tradicional y defendió su compromiso con el pueblo. "No soy de la oligarquía, trato de hacer una revolución, mientras ustedes (el Eln) cada vez se parecen más a ella", afirmó.
Finalmente, Petro advirtió que el tiempo juega en contra de la guerrilla y que su lucha ha perdido rumbo. “Caerán cada vez más en el fango de la codicia”, sentenció, haciendo un llamado a los miembros del grupo armado que aún creen en su causa para que “reaccionen rápido” y no perpetúen la violencia.
Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en https://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion .