Con inmenso fervor religioso, miles de feligreses participaron en actos litúrgicos, ferias, conciertos de música sacra, eventos culturales, peregrinaciones, viacrucis e, incluso, campañas de arborización en comunión con la naturaleza durante la Semana Santa.
Más de 25.000 personas arribaron a la ciudad, dinamizando la economía y consolidando a Ocaña como destino turístico.
Entre sus principales atractivos se destacaron el Santuario del Agua de la Virgen de la Torcoroma, patrona de la comarca; el Complejo Histórico de San Francisco, escenario de la Gran Convención de 1828; la catedral de Santa Ana, iglesia matriz de la Diócesis; la reserva Pico de Hacha, ideal para el avistamiento de aves; así como monumentos, templos, centros poblados y el parque natural único Los Estoraques.
Propios y visitantes mantuvieron vivas las tradiciones con expresiones folclóricas, artesanías, festivales y procesiones, en un ambiente marcado por la espiritualidad, el reencuentro familiar y la reflexión, señaló el presidente de la Academia de Historia de Ocaña, Luis Eduardo Páez García.
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Durante las homilías, los sacerdotes elevaron plegarias por la paz de Colombia, especialmente por la convulsionada región del Catatumbo.