Sanando corazones
Con el fin de recordarlos con amor y paz, la JEP hizo esta medida de satisfacción para las víctimas de las ejecuciones extrajudiciales.
Al respecto, la coordinadora de la Mesa municipal de Víctimas de Ocaña, Maritza Pérez Amaya indicó que este es un gesto muy bonito para resarcir las penas.
Adicionalmente, las madres del colectivo enfatizaron que para superar esta abrupta realidad es importante siempre recordar que la injusticia es la amenaza a la verdad y a lo correcto.
“Crecimos en un país donde la sangre se hizo paisaje y donde se normalizó la violencia. Se cuestiona a las víctimas en vez del victimario, quien en complicidad con el olvido convierte a los inocentes en simples cifras, pero por fin vivimos en una nación donde volver a contar la historia no se hace para revictimizar, sino para buscar la verdad, y volver a hablar de lo que pasó se hace en memoria de la no repetición”, agregó el colectivo.
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Igualmente, integrantes de la organización expusieron que este acto de contrición no borra el pasado, pero si abre una grieta necesaria hacia la sanación. Expresaron que reconocer la propia fragilidad frente a estructuras que deshumanizan, es el primer paso para reconstruir la verdad que el país tanto necesita.
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