La ministra de Transporte, María Fernanda Rojas Mantilla, visitó Ocaña en compañía del director del Instituto Nacional de Vías (Invías), Juan Guillermo Jiménez, con el fin de analizar la conectividad aérea y terrestre en la región del Catatumbo.
Entre los anuncios se destacan los Caminos comunitarios y ancestrales para la paz, una estrategia que busca facilitar el intercambio de productos agrícolas entre las zonas rurales y las plazas de mercado.
La funcionaria explicó que es fundamental mejorar las condiciones técnicas del aeropuerto de Aguas Claras, en Ocaña, con el propósito de ampliar la cobertura aérea hacia esta subregión a través del Servicio Aéreo a Territorios Nacionales (Satena).
Los dirigentes locales también insistieron en la necesidad de construir la variante de Ocaña, un proyecto encaminado a desviar el tráfico pesado del casco urbano y reducir los altos índices de accidentalidad.
Por su parte, la ministra recordó que el Gobierno avanza en la estructuración y licitación de importantes iniciativas en los ejes viales que conectarán al Catatumbo con otras regiones del país.
“Tenemos una inversión en el corredor Tibú–El Tarra–Convención, producto de los diálogos del presidente con las comunidades. Allí debe construirse una transversal que permita una salida al mar y facilite la conexión con un puerto, acorde con la vocación exportadora de la región”, señaló.
Ese tramo ya tiene asignados 638.000 millones de pesos, se encuentra en proceso de licitación y será financiado mediante vigencias futuras, con prioridad en la intervención de 120 kilómetros.
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Asimismo, se adelantará la intervención del tramo Convención–La Mata (sur del Cesar), obra que estará a cargo de ingenieros del Ejército con una inversión inicial de 27.000 millones de pesos y que será complementada con otro contrato por 249.000 millones, para intervenir 60 kilómetros adicionales.