Agenda de intervención
En paralelo a la distribución de asistencia, la administración municipal activó un plan de acción articulado con entidades del orden nacional y departamental. El alcalde Emiro Cañizares Plata lideró una mesa de trabajo con la participación de la Secretaría de Vías, Infraestructura y Vivienda, la coordinación de Gestión del Riesgo, delegados de la Ungrd y otros actores institucionales, con el objetivo de estructurar una agenda de intervención integral en las zonas más afectadas.
Desde el primer momento de la emergencia, el Puesto de Mando Unificado (PMU) permitió coordinar la respuesta inmediata, activando protocolos de atención con organismos de socorro, fuerza pública y entidades técnicas. Este despliegue facilitó la entrega oportuna de ayudas, así como el acompañamiento a las comunidades ribereñas golpeadas por la fuerza de las lluvias.
Uno de los frentes prioritarios ha sido la recuperación de la movilidad, especialmente en la zona rural, donde los derrumbes y daños en las vías dificultaron el acceso a varias veredas. Para ello, el municipio dispuso del banco de maquinaria amarilla, que trabaja en la remoción de escombros y la intervención de puntos críticos, garantizando el tránsito de campesinos y el abastecimiento de alimentos.
De manera simultánea, continúa el censo rural para identificar la totalidad de afectados y dimensionar con mayor precisión las necesidades, mientras se mantienen activas las brigadas de atención que brindan acompañamiento permanente a las comunidades.
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El trabajo conjunto entre la Alcaldía, la Gobernación de Norte de Santander, la fuerza pública, el Instituto Nacional de Vías, empresas de servicios públicos y organizaciones sociales, como la Pastoral Social, ha sido clave para responder con rapidez a la emergencia y avanzar en acciones de mitigación.