Conciencia ecológica
Mientras en otras regiones del país se reportan intensas lluvias, la provincia de Ocaña y la zona del Catatumbo atraviesan una temporada seca que favorece la ocurrencia de incendios de gran magnitud.
Los organismos de socorro permanecen en máxima alerta para atender emergencias tanto en áreas rurales como urbanas del municipio.
Durante los últimos meses del año, los fuertes vientos aumentan el riesgo de propagación de llamas en las laderas escarpadas de las montañas, consumiendo bosques nativos difíciles de recuperar.
Las autoridades recomiendan abstenerse de realizar prácticas agropecuarias que impliquen uso de fuego, dado que su control puede salirse de las manos y generar afectaciones ecológicas incalculables.
El coordinador de Gestión del Riesgo advirtió que los incendios tienen implicaciones climáticas directas, como la disminución de agua para cultivos e incluso para consumo humano. “Esa vegetación tarda muchos años en recuperarse, afectando las cuencas hidrográficas de la zona rural”, enfatizó Paba, quien rechazó la actitud de “algunos inescrupulosos que insisten en prender fuego al monte”.
La entidad asegura que acompaña a los organismos de socorro para mitigar el daño ecológico irreversible.
Recordó que están prohibidas las quemas controladas y advirtió sobre el riesgo de arrojar vidrios, los cuales pueden generar efecto lupa con el sol y desencadenar incendios. También solicitó no lanzar colillas de cigarrillo ni fósforos encendidos sobre el pasto seco.
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Los ciudadanos pueden reportar cualquier eventualidad a la línea 123 durante esta época de pocas lluvias en la región.